Un día después que la nueva presidenta del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gisela Sánchez, anunciara “frenos” de los créditos a Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega arremetió contra la costarricense por querer “convertir al Banco en una campo de batalla política”.
En una carta enviada el jueves 7 de marzo a Sánchez y firmada por el sancionado ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, la dictadura reclama a la presidenta del BCIE por sus declaraciones sobre Nicaragua en una entrevista publicada un día antes en el portal Redacción Central y retomada por diferentes medios de comunicación.
En la entrevista, Sánchez afirmó que Nicaragua “ya superó los límites” de los créditos que antes le otorgaba el hondureño Dante Mossi, apodado el “banquero de los dictadores”.
“El Salvador y Nicaragua los países que más reciben fondos. Mi objetivo es que tengamos una cartera más diversificada”, dijo Sánchez y añadió que ambos países “en este momento están arriba de ese límite”.
CARTA ENVIADA A LA PRESIDENTA DEL BCIE
En la carta que la dictadura Ortega-Murillo le envió a la presidenta BCIE, Gisela Sánchez, le dice: “Lo dicho por usted, es refutable por el reconocimiento recibido tanto del BCIE, como de otros organismos internacionales de financiamiento evidenciados en los resultados de evaluaciones de cartera que determinan calidad en la ejecución, pago y rendiciones de cuentas debidamente certificadas durante estos últimos 17 años”.
“Consideramos que sus declaraciones no contribuyen a la gestión desarrollada por el Banco y al espíritu de integración centroamericana. Nicaragua, es uno de los países que vela para que cumpla con los más altos estándar en la misión y visión de esta entidad financiera como le corresponde en su calidad de miembro socio fundador”, reza la carta.
La dictadura le expresa a Sánchez que “sus declaraciones rompen con lo citado en el convenio constitutivo del BCIE” y le recuerda que votó por ella para su elección como presidenta de ese banco.
“Apelamos Presidenta, al respaldo de nuestro voto el día de su elección y respetuosamente le insto a no convertir al Banco en una campo de batalla política; que reitero no abona al desarrollo e integración Centroamericana”, arremete la dictadura.
El régimen le “exige” a Sánchez “respeto al dirigirse a nuestro país y a los representantes del Estado de la Republica de Nicaragua”.
