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Oposición honra la valentía estudiantil y denuncia represión en Nicaragua en el Día Nacional del Estudiante

Con mensajes de memoria, resistencia y compromiso democrático, distintas organizaciones y líderes de la oposición nicaragüense rindieron homenaje este miércoles a las y los estudiantes en su día nacional, una conmemoración marcada por la represión histórica de la dictadura somocista en 1959 y por la violencia estatal desatada desde abril de 2018 bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Desde el exilio, la dirigente de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), Ana Quirós, afirmó que “solo en democracia los derechos del estudiantado podrán ser respetados”, y denunció cómo las universidades han sido desmanteladas para eliminar el pensamiento crítico.

Las universidades han sido semilleros que las dictaduras han querido eliminar a toda costa, borrando su historia y su papel. Hoy Ortega y Murillo las han silenciado, quitándole su autonomía y distorsionando su papel en la sociedad, tratando de convertirlas en fábricas de robots que sólo inclinan sus cabezas”, expresó Quirós en una declaración pública.

Llamados a la memoria y a la acción

La activista y opositora Haydée Castillo, instó a preservar la memoria de todas las generaciones estudiantiles que han aportado a la causa democrática.

Cada generación dio sangre y tiene un lugar en la memoria. Hoy debemos cambiar la historia, no tener que dar más vidas a cambio de libertad”, escribió en su cuenta de X.

La Gran Confederación Opositora Nicaragüense (GCON) emitió un mensaje en el que calificó a los estudiantes como “la fuerza indómita” que desafió la represión sandinista en 2018.

Honramos a cada uno de ellos, a los estudiantes asesinados por la dictadura sandinista, a los perseguidos y ultrajados. Fuerza, valentía y coraje pese a la violencia institucionalizada ejecutada por los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo”, afirmó la plataforma.

Por su parte, Lesther Alemán, excarcelado político y líder estudiantil exiliado, advirtió sobre el adoctrinamiento en el sistema educativo actual, la persecución a jóvenes en los recintos universitarios y la negación de documentación académica a quienes han sido expulsados por motivos políticos.

Desde abril se sembró la semilla de lucha y de rebeldía que hoy germina. Chavalos, atrevámonos a vivir y a resistir en silencio prudencial, que es uno a uno. Sé que es un poco más lento, pero estamos conscientes de que esto les aterra, les genera zozobra y les inquieta a quienes nos persiguen. Ustedes son el corazón de esta lucha. Aún hay esperanza porque resistimos desde dentro y fuera de las fronteras de Nicaragua”, sostuvo Alemán.

Aseguró que la juventud sigue siendo el corazón de la lucha democrática: “Aún hay esperanza porque resistimos dentro y fuera de las fronteras”.

El delito de ser joven

La Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) también recordó que en Nicaragua “ser joven y estudiante sigue siendo un delito para los tiranos”, al tiempo que reafirmó su compromiso por una educación libre y de calidad.

El joven activista Andrés Marenco enfatizó que este 23 de julio “no se celebra, se conmemora”.

Recordamos a quienes en 2018 fueron expulsados, criminalizados, exiliados o asesinados por pensar distinto. Preservar esa memoria es también defender el futuro”, expresó.

Yubrank Suazo, excarcelado político y líder juvenil, señaló que “la dictadura teme al pensamiento crítico y libre de los estudiantes”, y llamó a defender la educación sin adoctrinamiento como forma de resistir.

¡Vivan los estudiantes!”, exclamó.

Contexto histórico y represión vigente

El Día Nacional del Estudiante se conmemora en Nicaragua cada 23 de julio en memoria de la masacre estudiantil ocurrida en 1959, cuando la Guardia Nacional del régimen somocista abrió fuego contra una marcha universitaria, matando a cuatro jóvenes.

Hoy, bajo la dictadura de Ortega y Murillo, las denuncias se centran en el desmantelamiento de la autonomía universitaria, el exilio forzado de cientos de jóvenes y la represión sistemática de todo pensamiento crítico dentro del sistema educativo.

Organizaciones opositoras coinciden en que las y los estudiantes han sido y seguirán siendo un motor fundamental en la lucha por una Nicaragua democrática, libre y justa.