7 de Agosto 2025.
Intervención del Doctor Danilo Martínez ante la Directiva Nacional del MUD.
Desde hace tiempo se ha venido predicando una implosión social de la Dictadura Sandinista en Nicaragua. Lo cual significa un cambio de poder realizado entre los mismos sandinistas. Nos engañan diciendo que se autodestruirán por sus propias e internas contradicciones. Nos manipulan diciendo que el frente se dividirá en dos bandos, entre los sandinistas fieles a Ortega Murillo, y los sandinistas supuestamente redimidos o anti murillistas. Y pretenden vendernos esta idea como una idea correcta, cuando solo significaría que la crisis política e institucional de Nicaragua sería resuelta por un sector de los sandinistas. Y así no conquistaríamos la libertad y la democracia en Nicaragua, tan solo sería la continuación de la Revolución Sandinista, su versión 2.0
Desde el Movimiento de Unidad Democrática (MUD), sostenemos que lo que necesitamos es una explosión social, un levantamiento popular masivo, organizado y dirigido por las fuerzas democráticas unidas para el caso, que logre un verdadero cambio de sistema y no simplemente un reciclaje del mismo poder con nuevos rostros.
Hoy analizaremos ambas posturas, con hechos irrefutables, para demostrar por qué la implosión social es una trampa y por qué la explosión social es el camino hacia la democracia.
Los defensores de la teoría de la implosión argumentan que el régimen de Ortega-Murillo colapsará desde adentro debido a sus contradicciones. Señalan que hay divisiones entre los sandinistas históricos y los incondicionales de Rosario Murillo. Pero, ¿qué nos enseña la historia? Que muchos creyeron que el FSLN se dividiría, cuando Daniel Ortega pactó con Arnoldo Alemán, sin embargo, Ortega consolidó su control, purgó disidentes y mantuvo el poder. Que cuando los sandinistas como Dora María Téllez, Sergio Ramírez , Herty Lewites q.e.p.d, Hugo Torres q.e.p.d, y otros se fueron a formar su Movimiento Renovador Sandinista, el Frente Sandinista dirigido por Ortega no colapsó sino que más bien se fortaleció eliminando a otras voces disidentes dentro de sus filas. Que cuando el pueblo se alzó y paralizó el país por 90 días , algunos esperaban y gritaban que importantes sectores del sandinismo , del ejército y la policía, se iban a unir a la rebelión popular, pero que pasó verdaderamente? , lo que se produjo fue una represión feroz y coordinada por el ejército, la policía y acompañada por paramilitares, demostrando lealtad al poder de Ortega , y que el amor a disfrutar el poder es más fuerte que las divisiones internas. Y así, nos han vendido que el ejército se rebelaría cuando le quitaron la vida a Hugo Torres, a Humberto Ortega, ahora que encarcelaron al General Baltodano, y ya no se diga cuándo encarcelaron al último de la Dirección Nacional Bayardo Arce que compartió toda la masacre de abril con Ortega. Y nada!
Y aunque ocurriera, la implosión social además de ser un espejismo es una trampa, porque una división interna del FSLN no garantizará la democracia en nuestro país, tan solo un relevo de élites.
Es una trampa porque los sectores «disidentes» del sandinismo que supuestamente encabezarían la implosión, son responsables de todos los desmadres de la dictadura, en la medida que no han mostrado voluntad de restaurar la democracia en Nicaragua, de dar elecciones libres o no continuar encerrando presos políticos. Han sido defenestrados y encarcelados últimamente, siendo fieles y sumisos a Daniel Ortega hasta el último minutos antes de entrar a la cárcel. No han sido encarcelados por defender al pueblo. Sino por malestares entre ellos mismos, por sospechas y planes de Ortega y Murillo. Como son los casos, de Álvaro Baltodano, Bayardo Arce, Lenin Cerna y otros. Que ni siquiera han tenido la decencia de dar un paso al costado y salir del régimen, sino que han sido escupidos por el régimen, apresados en sus puestos asignados por la dictadura Ortega Murillo, aplaudiendo hasta el último minuto sus atrocidades.
Es una trampa porque el régimen ha demostrado una capacidad brutal para reprimir a cualquiera, y de aprobar leyes draconianas, como recientemente La Ley de Territorio fronterizo, con lo cual ha confiscado de un solo golpe aproximadamente 18, 885 kilómetros cuadrados (905 más 309 kms de longitud irregular de ambas fronteras, por 15 kilómetros de ancho). Cuántas familias han sido injustamente confiscadas con el apretón del botón de los 92 diputados de la Asamblea Nacional espuria? Qué Latrocinio a los ojos del mundo! Ya es hora que nos dispongamos todos a ponerle punto final a esta ignominia nacional!
Por otro lado está la iniciativa de ley de gravar con más impuestos a todas las tierras de Nicaragua. Grandes, medianos y pequeños propietarios de tierras serán presionados a vender sus propiedades o pagar los leoninos impuestos el próximo año. Otro zarpazo al patrimonio del pueblo.
La Explosión Social es el Único Camino hacia la Democracia
Frente a la falsa esperanza de la implosión, el MUD propone una explosión social, un levantamiento masivo que no dependa de las luchas internas del FSLN, sino de la fuerza organizada del pueblo. Estamos firmemente convencidos que la explosión social es el único camino hacia una democracia verdadera, no una democracia regalada, tutelada o graduada por las elites del poder. Y todos los políticos o “lideres” que se oponen a que el pueblo reclame su soberanía y su libertad, de alguna manera están alineados con un cambio solo de rostros mas no de sistema político.
La historia nos enseña que Cuba tiene 60 años de tragedia y ruina y no se ha producido una implosión social. Que Venezuela ha sufrido una crisis económica brutal, y una emigración de millones y millones de venezolanos y no se ha producido una implosión social. Que la caída de Somoza no fue producto de una división en el somocismo, sino de una insurrección popular armada y una huelga nacional.
Y las protestas del 2018 aunque fueron reprimidas, demostraron que el pueblo, cuando se une, puede desafiar al régimen e inclusive ser capaz de derrocarlo, pero el error fue la falta de un liderazgo bien definido, de unidad y una estrategia clara, común entre la oposición.
¿Por qué el MUD, define la explosión social como el camino correcto? Porque Nicaragua ya vivió un cambio desde adentro del sandinismo en 1990, cuando Ortega perdió las elecciones, pero luego regresó al poder pactando con las élites que subieron a gobernar. Porque el régimen solo entiende el lenguaje de la fuerza, como demostró cuando dio elecciones libres en el 90, solo ante sanciones internacionales y la lucha de la histórica Resistencia Nacional. Jamás lo hizo por buena voluntad. Pero hoy ya no queremos elecciones con la dictadura, lo que exigimos y por lo que luchamos es por nuestra libertad plena, sin asesinos acechando a nuestros campesinos y citadinos.
No ignoramos que hay tensiones dentro del FSLN. Y debemos aprovechar sus errores y contradicciones internas, pero sin caer en la trampa de quedarnos esperando a que implosionen. Sabemos que hay rumores de descontento dentro el Ejército por el nepotismo familiar y el control de Murillo. Sabemos que el régimen Orteguista depende ahora de la ayuda de China y Rusia, pero el pueblo de Nicaragua sigue experimentado una migración masiva frente a la crisis económica y la represión política, porque esa ayuda está condicionada a entregar nuestros recursos naturales y nuestro comercio.
Pero sus contradicciones o sus intrigas internas no debe llevarnos a confiar en que ellos mismos se auto destruyan. Lo que debemos hacer y estamos haciendo es seguir organizándonos en todo el territorio con el MUD, para encabezar la lucha popular. Fortalecer la unidad opositora, tanto la unidad alrededor de los PREACUERDOS, como el acompañamiento a la GCON y a otras plataformas como la MESA DE CONCERTACION que comparten nuestros objetivos inmediatos de lucha. Preparar la resistencia ciudadana (huelgas, protestas, desobediencia que nos lleven a un levantamiento popular definitivo). Lograr una presión internacional inteligente (sanciones selectivas, no generalizadas que afecten al pueblo).
En conclusión, los cambios deben depender del pueblo, y no de los mismos sandinistas.
Hermanos de lucha, la implosión es un cuento para mantenernos esperando, mientras el régimen se recicla. La explosión social es el camino, como lo intentamos en 2018 pero ahora con capacidad y voluntad de defendernos de las huestes asesinas.
Nicaragua no necesita otra versión del sandinismo, necesita libertad, justicia y democracia real. Y eso solo lo lograremos con unidad, coraje y acción directa.
¡Que no nos vendan espejismos! ¡La lucha sigue, y la victoria ineluctablemente será del pueblo!
LA DEMOCRACIA SE CONSTRUYE, HAGÁMOSLA!
