Dictador Daniel Ortega silencioso ante paso del huracán Eta

El dictador Daniel Ortega, ha estado ausente y en silencio ante la emergencia provocada por el huracán Eta en la costa Caribe del país, lo que contrasta con la actividad de gobernantes centroamericanos cuyas naciones igualmente enfrentan afectaciones por el fenómeno climático.

Rosario Murillo, mujer de Ortega, ha sido quien da los reportes sobre Eta, que el miércoles se degradó a tormenta tropical.

“Hemos atendido todos los llamados a la evacuación, a proteger la vida en todo momento, antes, durante y después; si acaso podemos hablar después, porque este huracán monstruoso se proyecta que salga del país el día de hoy (miércoles) con vientos fuertes, pero la influencia del fenómeno va a quedar sobre todo el territorio”, dijo Murillo, en declaraciones a los medios oficialistas.

Ortega sumó el miércoles 16 días sin aparecer públicamente, desde el pasado 19 de octubre, cuando habló en el acto del 41 aniversario del Ministerio de Gobernación, mientras Presidentes de la región como el salvadoreño Nayib Bukele y de Costa Rica, Carlos Alvarado, han estado al frente de los esfuerzos por el huracán en sus respectivos países.

Este año el presidente nicaragüense también fue criticado por desaparecer por casi 40 días durante las semanas de mayor impacto de la pandemia de COVID-19.

El huracán Eta, considerado como “extremadamente peligroso”, tocó tierra con categoría 4 el martes en la costa noreste de Nicaragua, una de las zonas más vulnerables y empobrecidas de este país centroamericano, y habitada principalmente por afrodescendientes e indígenas miskitos.

La tormenta cobró la vida de dos mineros, artesanales que murieron soterrados tras un deslave en una mina en el municipio de Bonanza.

Además, las autoridades del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres registran al menos 30.000 personas refugiadas, 30.159 viviendas sin servicio de energía eléctrica, caída de árboles y desprendimientos de techos en algunas casas.

Por su parte, la directora del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Caribe, Juana Bilbano, denunció que tienen información de varios líderes comunitarios que asistieron a los refugios de Bilwi desde el lunes, de tienen servicios básicos inestables, no han recibido agua, víveres, mascarillas o condiciones que les permitan protegerse del contagio del COVID-19.

En tanto, el Ministerio de Educación también informó la suspensión de las clases en 1.706 centros educativos del Caribe Norte, Triángulo Minero y en los municipios de El Cuá, San José de Bocay y Wiwilí, Jinotega.

Hasta el momento, las autoridades educativas reportan daños en la infraestructura escolar de cuatro centros educativos, las cuales van desde levantamientos de techos, “movimientos de tierra” y “derrumbes” en muros perimetrales.

*Con información de VOA

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