Opinión / Ensayos

El futuro del Ejército Popular Sandinista y la Policía Sandinista

Con motivo de la conmemoración del 14 y 15 de septiembre, que debido a las manipulaciones maniqueas de los políticos desde que tenemos uso de razón, y particularmente de las dos dictaduras sandinistas, han creado una enorme confusión entre la población, y de manera particular entre estudiantes de primaria y secundaria. A falta de un estudio serio sobre el conocimiento y percepción que los estudiantes tienen sobre las efemérides mencionadas, nos remitimos a lo que pudimos pesquisar con estudiantes de varios colegios públicos y privados, tanto de Managua como de algunos departamentos; pues bien, en primer lugar hay un desinterés general por los eventos recreados por la invectiva oficial de tales fechas, en segundo lugar, hay una confusión de orden cronológico de los eventos, la mayoría de estudiantes consultados, creen que primero fue la pedrada y después fue la firma del Acta de Independencia, o al menos que ambos eventos están vinculados directamente.

La pedrada de Castro fue un acto de guerra heroico, pero posiblemente no fue un acto consciente de rechazo al “invitado” invasor, contratado por un grupo de connacionales, la participación de la población en las guerras intestinas que ha sufrido Nicaragua, ha terminado en general en actos de arrepentimiento, y pocos serán los que sientan orgullo de haber participado en ellas. Y la independencia es un falso positivo, que subliminalmente nos ha conducido a creer en otras mentiras: soberanía, autodeterminación, libertad, entre otras. El actual episodio histórico que vivimos no es más que la cúspide de la montaña de estafas a las que nos han sometido las élites políticas y económicas, en las que los cuerpos armados han sido el más preciado instrumento para sojuzgar a todo un pueblo que no ha logrado encontrar la senda de paz, desarrollo y prosperidad.

De los autodenominados líderes opositores, al igual que en otros temas estratégicos para el futuro del país, no se sabe que consideraciones tienen sobre el futuro del Ejército y la Policía Sandinista; sospechamos que consideran un eventual apoyo de dichas instituciones armadas a la hora de tomar el poder y eso a la vez, les aseguraría su permanencia en el mismo. Hay que recordarles a estos liderazgos sub emergentes que el sandinismo es amo y señor de ambas instituciones, la experiencia de “profesionalización”, “subordinación al poder civil”, “carácter no deliberante”, y otros delirios que persistieron durante 16 años, podrían ser de duración más efímera. 

Ezequiel Molina

Septiembre 15, 2023

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