La justicia de Colombia revocó el martes una condena contra el expresidente Álvaro Uribe por sobornar testigos en un caso por su presunta relación con grupos paramilitares antiguerrilla.
El líder de la derecha colombiana, de 73 años, se había convertido en agosto en el primer expresidente colombiano condenado penalmente y privado de la libertad con la máxima pena posible por soborno y fraude procesal, en una decisión de primera instancia que apeló su defensa.
Un juez del Tribunal Superior de Bogotá dejó sin efecto la sentencia de culpabilidad por ambos cargos, por la que había sido condenado a 12 años de prisión domiciliaria.
Aseguró que no encontró pruebas suficientes para incriminar a Uribe, dijo que las escuchas que se usaron como pruebas fueron ilegales y argumentó fallas en la “metodología” de la jueza que decidió en primera instancia.
El senador de izquierda Iván Cepeda, que presentó la demanda contra Uribe, anunció que interpondrá un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia. En rueda de prensa, Cepeda también dijo que recibía con “tranquilidad” la decisión del tribunal y la “respetaba”, pero “no la compartía”.
Tras seis horas de lectura del fallo, terminó la audiencia a la que asistió el expresidente Uribe (2002-2010) de manera virtual.
Luego de pasar una veintena de días en prisión domiciliaria, el exmandatario se defendió en libertad amparado por una decisión del mismo tribunal que ahora revocó la condena.
“Así se tapa la historia de la gobernanza paramilitar en Colombia, es decir la historia de los políticos que llegaron al poder aliados con el narcotráfico”, dijo en X el presidente Gustavo Petro, enemigo político de Uribe. Además, Petro convocó manifestaciones este viernes.
Giro electoral
La decisión de este martes a favor de Uribe agita el ambiente político hacia las elecciones presidenciales de 2026, en las que las fuerzas de derecha buscarán arrebatarle el poder al oficialismo de izquierda.
María Fernanda Cabal, una de las precandidatas afines a Uribe, festejó la decisión y no descartó que el exmandatario se presente al Senado o sea candidato a la vicepresidencia.
Según el fallo de primera instancia, Uribe había presionado a paramilitares encarcelados para que lo desvincularan de su organización.
Uribe siempre ha negado vínculos con paramilitares y sostiene que su judicialización es fruto de una persecución de la izquierda, bajo el liderazgo del presidente Petro.
Pero su nombre aparece en al menos tres investigaciones más por la fundación y financiación de un grupo paramilitar, varias masacres y el asesinato de un defensor de derechos humanos. Todas están en manos de la Fiscalía colombiana.
*Con AFP
