Un avión de American Airlines y un helicóptero militar chocaron y cayeron al río Potomac, cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington DC, la noche del miércoles 29 de enero.
El avión transportaba a 60 pasajeros y cuatro tripulantes, mientras que tres soldados del ejército estadounidense iban a bordo del helicóptero Black Hawk.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó en una rueda de prensa que no hay sobrevivientes del accidente.
Por el momento se han recuperado más de 30 cuerpos del avión y uno del helicóptero, según informó en una rueda de prensa John Donnelly, jefe del Departamento de Bomberos y Servicios de Emergencia en Washington DC.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) informó que el avión regional Bombardier CRJ700 chocó con el helicóptero cuando se acercaba a la pista alrededor de las 9:00 de la noche.
El vuelo 5342 de American Airlines cubría la ruta de Wichita, Kansas, a Washington DC.
“Trabajaremos incansablemente para averiguar qué sucedió”, expresó Trump, que ofreció sus condolencias a las víctimas y anunció la apertura de una investigación sobre el suceso a cargo de la FAA, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) y el ejército de EE.UU.
A la espera de que esto suceda, el mandatario ofreció algunos comentarios sobre la información que hay por el momento sobre la posible causa del accidente.
Afirmó que el avión estaba “haciendo todo correctamente” y en su ruta habitual pero “por alguna razón” el helicóptero se encontraba a la misma altura y “en un ángulo increíblemente malo”.
“El helicóptero estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado y ocurrió una tragedia”, sentenció, tras aludir a una “confluencia de malas decisiones que fueron tomadas” en los segundos cruciales antes del choque.
También sugirió que el accidente podría vincularse a las políticas de inclusión y diversidad en aeropuertos de su predecesor, Joe Biden, aunque no ofreció evidencias que sostengan esta hipótesis.

Comienza la investigación
Todd Inman, miembro de la junta de la NTSB y portavoz de la investigación, indicó que tratarán de emitir un informe preliminar dentro de 30 días y el informe final llegará cuando se hayan “completado todas las investigaciones del caso”.
Para esclarecer lo ocurrido, la agencia formará varios grupos de investigadores que trabajarán en la reconstrucción del accidente, analizando las acciones de la torre de control, el helicóptero militar y el avión de pasajeros.
Inman explicó que se evaluarán las acciones tomadas por la tripulación, considerando los factores que pudieron haber influido como “error humano incluyendo fatiga, medicación, historial médico, entrenamiento, carga de trabajo, equipos, diseño y entorno de trabajo”.
Jennifer Homendy, también de la NTSB, señaló que aún no se han recuperado las cajas negras del avión y el helicóptero, aunque aclaró que esta situación “no es inusual”.
*BBC
