Sin la presencia de los co-dictadores Daniel Ortega ni Rosario Murillo, y sin ningún funcionario de alto rango de la Alcaldía de Managua, el nuevo paso a desnivel “Comandante Julio Buitrago Urroz”, ubicado en la carretera Norte (Managua), fue inaugurado el lunes 25 de agosto por dirigentes de la Juventud Sandinista (JS).
La obra, considerada la “joya de la corona” dentro del proyecto de ampliación de la Pista Héroes de la Insurrección (antes Juan Pablo II), enfrentó numerosos retrasos en su entrega.
Tras ocho postergaciones, finalmente fue la coordinadora departamental de la JS en Managua, Hanny Montenegro Herrera, quien cortó la cinta inaugural, acompañada de bandas rítmicas y estudiantes movilizados por la dictadura desde distintos centros educativos.
“Hoy estamos entregando este puente a desnivel al pueblo. Solo el Frente Sandinista hace realidad todo”, proclamó Montenegro durante el acto.
El evento fue anunciado horas antes por Murillo en su alocución de mediodía, pero ni ella ni Ortega acudieron a la ceremonia. Tampoco estuvo presente Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía y principal operador político del régimen en Managua.
El acto estuvo marcado por un fuerte despliegue de jóvenes trasladados en autobuses y presentaciones de colegios como el 14 de Septiembre, Instituto Nacional Maestro Gabriel, Instituto Miguel Ramírez Goyena, entre otros.

Obra financiada con fondos internacionales y plagada de atrasos
El proyecto de ampliación de la Pista Héroes de la Insurrección fue retomado tras años de estar engavetado.
En 2017, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó un préstamo de 105.5 millones de dólares y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) autorizó 127 millones de euros (unos 136 millones de dólares al cambio de ese año). La Alcaldía de Managua aportó 33.4 millones adicionales, elevando el costo total a 275 millones de dólares.
Aunque las obras comenzaron formalmente en septiembre de 2019, sufrieron retrasos significativos. La pandemia de la covid-19 y limitaciones financieras de la comuna fueron las principales excusas esgrimidas por el régimen.
El BCIE incluso extendió hasta julio de 2028 el plazo para que Nicaragua pueda disponer del financiamiento aprobado.
La entrega de este paso a desnivel, bautizado con el nombre del guerrillero sandinista Julio Buitrago Urroz, se había prometido para septiembre de 2024. Sin embargo, la inauguración se produjo casi un año después de la fecha inicial y en un ambiente sin pompa oficial, marcado por la ausencia de los dictadores y de las máximas autoridades municipales.
