Un adolescente de 15 años, originario de Nicaragua y con condición de autismo, fue reportado como desaparecido el pasado sábado 4 de octubre en la ciudad de Houston, Texas. Días después, fue ubicado por la policía, pero actualmente se encuentra bajo custodia federal, según denunció la organización de derechos civiles FIEL (Familias Inmigrantes y Estudiantes en la Lucha).
El menor, que por su condición neurológica actúa como si tuviera 4 años, se encontraba vendiendo fruta con su madre y hermana en la intersección de Clay Road y Hempstead Road, en el área de Spring Branch, cuando pidió ir al baño. Su madre, identificada como María, dijo que en cuestión de segundos el adolescente desapareció sin dejar rastro.
La familia —inmigrantes nicaragüenses indocumentados— denunció el caso ante la policía y el viernes 10 de octubre ofreció una conferencia de prensa junto a FIEL, solicitando ayuda pública para encontrar al menor.
Ese mismo día, la policía de Houston informó que el joven ya había sido localizado sano y salvo. Sin embargo, FIEL aseguró posteriormente que el menor fue retenido por una agencia del orden y desde el lunes está bajo custodia en un centro de detención vinculado al ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas).

Confusión y contradicciones oficiales
En un comunicado oficial, el ICE afirmó que no tiene bajo custodia al joven, y que el menor fue referido a la Oficina de Reubicación de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos tras ser identificado como extranjero no acompañado. También señalaron que, al no ser ciudadano estadounidense, no puede recibir apoyo de servicios de protección infantil.
“La policía recogió a un menor que afirmaba ser indigente y provenir de otro país. ICE colaboró con la policía de Houston para identificarlo, pero nunca estuvo bajo nuestra custodia directa”, sostiene el comunicado.
Comunicación limitada con su familia
Pese a ello, la familia del joven logró comunicarse con él brevemente a través de una videollamada, según reportó KHOU. En esa conversación, el adolescente explicó que fue detenido por la policía el domingo 5 de octubre, un día después de su desaparición.
El menor no habla inglés y, hasta el momento, no ha sido devuelto a su familia. La organización FIEL continúa exigiendo que el joven, que requiere cuidados especiales por su condición, sea reunificado cuanto antes con sus padres.
La familia y FIEL han solicitado a las autoridades una resolución rápida y compasiva del caso, señalando la vulnerabilidad del menor como un factor clave.
“Este joven no representa un riesgo, necesita protección, no detención”, declaró un vocero de FIEL.
