El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo condenó “todas las formas de guerra”, clamó por la paz en la región de Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, y expresó sus condolencias por la muerte del líder supremo de la República Islámica iraní, el ayatolá Alí Jameneí.
“Ante los trágicos acontecimientos que se vienen desencadenando en la República Islámica de Irán, y en toda la región de Oriente Medio, el Gobierno de Nicaragua, en primer lugar, condena todas las formas de guerra y clama (…) para que (…) logremos el milagro de la paz”, escribieron los co-dictadores en una declaración.
El régimen nicaragüense llamó a “la continuidad de un diálogo con negociaciones bien intencionadas y eficientes que pongan fin a esta catástrofe”, agregaron.
Asimismo, expresó sus “sinceras condolencias al Gobierno de la República Islámica de Irán, por el martirio de su pueblo y del ayatolah, y en unión ante Dios nos presentamos siempre urgiendo la paz”, en referencia a la muerte del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, a quien no nombraron por su nombre.
“Como hermanos, en este plano de vida, somos solidarios con las familias que sufren en todas partes del Mundo”, concluyeron.


