La organización ambiental Fundación del Río denunció que el mercurio utilizado en la minería artesanal en Costa Rica estaría ingresando ilegalmente desde Nicaragua, transportado en pequeñas cantidades a través de la frontera norte y destinado principalmente a actividades mineras en Abangares y Crucitas.
El biólogo Amaru Ruiz explicó que, según testimonios de mineros artesanales, el metal pesado es introducido de contrabando desde Nicaragua, país al que previamente llega desde México y China.
De acuerdo con una investigación de la Fundación del Río, el transporte del mercurio se realiza mediante métodos discretos para evadir controles, como frascos pequeños de goteros, recipientes de muestras médicas o envases galvanizados de hierro.
En muchos casos, el traslado se haría incluso en buses de transporte colectivo que cruzan la frontera por Peñas Blancas, uno de los principales puntos de ingreso entre Nicaragua y Costa Rica.
“Los propios mineros nos decían que lo transportaban en tarritos muy pequeños o en frascos de muestras de laboratorio. También en recipientes galvanizados cuando se trataba de cantidades mayores”, afirmó Ruiz al describir los hallazgos del monitoreo realizado por la organización.
Según los testimonios recopilados, los frascos pequeños serían el método preferido para introducir el metal al país, debido a que facilitan el contrabando y reducen el riesgo de detección.

Mercado ilegal del mercurio
Los mineros entrevistados señalaron que la libra de mercurio se comercializa en el mercado ilegal por alrededor de ₡60.000 (120 dólares), lo que mantiene activa una red informal de abastecimiento para la minería artesanal.
El uso de este metal está directamente vinculado a la extracción de oro mediante procesos de amalgamación, una práctica ampliamente cuestionada por su impacto ambiental y sanitario.
Uso prohibido en Costa Rica
En Costa Rica, el uso del mercurio está restringido desde 2021 mediante el decreto 43.170-MINAE-S, que prohíbe la importación, exportación y fabricación de productos que lo contengan. La medida ratifica el compromiso del país con el Convenio de Minamata, acuerdo internacional firmado en 2016 para reducir las emisiones de este metal tóxico.
A pesar de la prohibición, el Gobierno permite que cooperativas mineras de pequeña escala en Abangares utilicen técnicas de lixiviación con cianuro y mercurio, mientras se implementan procesos de transición para eliminar su uso.
Según Ruiz, durante visitas realizadas en 2025, mineros de la zona afirmaron que instituciones del Gobierno les habían advertido que eventualmente deberán abandonar el uso del mercurio y adoptar métodos más seguros para la extracción del oro.
Impactos en la salud
El mercurio es considerado altamente tóxico para los seres humanos. La exposición prolongada, especialmente a sus vapores, puede provocar temblores, alteraciones emocionales, insomnio, debilidad muscular, dolores de cabeza y afectaciones neurológicas.
Sin embargo, Ruiz indicó que muchos mineros perciben mayor peligro en el uso del cianuro que en el mercurio, una percepción que, según especialistas, no refleja el verdadero impacto del metal pesado en la salud.
Nicaragua: un foco regional de uso de mercurio
La investigación de Fundación del Río estima que en Nicaragua se utilizan más de 35.3 toneladas de mercurio al año en la minería artesanal, una cifra muy superior a los registros oficiales reportados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ante instancias internacionales.
Según reportes entregados a la Convención de Minamata, el régimen nicaragüense aseguró en 2019 que el país no importaba más de 10 toneladas de mercurio y que en los años recientes solo se habían registrado 1.552 kilogramos del metal provenientes de México y China.
Posteriormente, en 2023, el régimen afirmó ante el convenio internacional que había dejado de importar mercurio.
No obstante, el proyecto PlanetGold, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, estimó que entre 1.5 y 10 toneladas de mercurio fueron utilizadas en 2023 en el sector de minería artesanal nicaragüense.
Además, un informe del Ministerio de Energía y Minas de Nicaragua al que tuvo acceso Fundación del Río calcula que el consumo anual de mercurio en la minería artesanal alcanza las 35.3 toneladas, lo que sugiere que el metal sigue ingresando al país por rutas de contrabando.

Rutas que alcanzan Costa Rica
La organización ambiental sostiene que este comercio ilegal no solo alimenta la minería artesanal en Nicaragua, sino que también abastece operaciones en Costa Rica.
“Los propios mineros artesanales relatan cómo transportan mercurio por zonas fronterizas, incluso desde Honduras hacia los sitios mineros, y ese mismo contrabando también llega a Costa Rica”, indicó la Fundación del Río.
El fenómeno evidencia una red regional de tráfico de mercurio vinculada a la minería artesanal de oro, con impactos potenciales tanto ambientales como de salud pública en ambos países.
