La organización Amnistía Internacional realizó en Logroño, España, el acto “Nicaragua: la tierra del exilio”, una jornada centrada en visibilizar la represión ejercida por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo y las consecuencias del desplazamiento forzado de miles de nicaragüenses.
La actividad tuvo lugar el 20 de mayo en la Biblioteca Rafael Azcona e incluyó la proyección del documental Nicaragua: la tierra del exilio, seguido de un conversatorio con familiares de víctimas, representantes indígenas y personas vinculadas a la defensa de derechos humanos.

Entre las participantes estuvo Tininiska Rivera, hija del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, detenido y desaparecido desde 2023. Rivera es considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional y continúa sin conocerse información pública sobre su situación.
La organización sostiene que la desaparición de Brooklyn Rivera refleja un patrón de persecución contra líderes indígenas, opositores y voces críticas.
“La falta de transparencia en torno a su detención confirma la persistencia de una estrategia orientada a silenciar toda forma de disidencia mediante el miedo”, señaló Amnistía.

Exilio, represión y pueblos indígenas
Además de la intervención de la hija de Rivera, el evento contó con la participación de un líder indígena mayangna y representantes de la Asociación Madres de Abril (AMA), integrada por familiares de jóvenes asesinados durante la represión de las protestas de 2018.
El conversatorio busca documentar cómo la persecución política ha impactado a comunidades indígenas, activistas, periodistas y familiares de víctimas.

Amnistía Internacional afirma que Nicaragua mantiene un deterioro sostenido en derechos humanos marcado por:
- cierre y confiscación de medios independientes;
- criminalización de defensores de derechos humanos;
- persecución contra líderes indígenas y comunitarios;
- expulsión y exilio forzado de periodistas y opositores;
- cancelación de organizaciones civiles.

El exilio como consecuencia de la represión
La organización considera que el modelo represivo impuesto por el régimen Ortega-Murillo ha obligado a cientos de miles de nicaragüenses a abandonar el país, convirtiendo el exilio en una de las principales consecuencias de la crisis política iniciada tras las protestas de abril de 2018.
El documental proyectado fue producido por el medio nicaragüense independiente Divergentes, en colaboración con organizaciones defensoras de derechos humanos.

La realización del evento en España ocurre mientras continúan las denuncias internacionales por desapariciones forzadas, encarcelamiento de opositores y persecución religiosa y política dentro de Nicaragua.
Para organizaciones de derechos humanos, la historia del exilio nicaragüense sigue creciendo lejos del país, pero con una misma exigencia: verdad, justicia y libertad para quienes continúan perseguidos o desaparecidos.
