Organizaciones de oposición democrática y de la sociedad civil nicaragüense celebraron la aprobación por consenso de la declaración sobre la situación de Nicaragua durante la 56.ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), al considerar que el organismo hemisférico volvió a colocar la crisis del país en el centro de la agenda regional.
En un comunicado titulado “Nicaragua sigue presente en la agenda de la OEA”, las plataformas opositoras destacaron que la resolución representa un respaldo internacional a las denuncias sobre violaciones de derechos humanos y al reclamo de una salida democrática para Nicaragua.
Las organizaciones subrayaron que la declaración aprobada por los Estados miembros condena las violaciones y abusos generalizados y sistemáticos de los derechos humanos documentados por organismos internacionales, algunos de los cuales podrían constituir crímenes de lesa humanidad, según los informes del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de Naciones Unidas.
Asimismo, señalaron que la comunidad internacional dejó claro que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa sujeto a las obligaciones del sistema interamericano, pese a su salida de la OEA.
El comunicado destaca que la declaración insta al Estado de Nicaragua a cumplir sus compromisos nacionales e internacionales en materia de derechos humanos, cooperar con los mecanismos regionales e internacionales y adoptar medidas para restablecer las libertades fundamentales y las condiciones para el ejercicio democrático del poder.
Reconocen apoyo internacional
Las organizaciones agradecieron el trabajo realizado por el Grupo Voluntario para Nicaragua y el respaldo de los Estados miembros que impulsaron la aprobación del documento.
También resaltaron las posiciones expresadas durante la Asamblea General por líderes y funcionarios de la región, entre ellos el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el canciller de Costa Rica, Manuel Tovar; y el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quienes se pronunciaron sobre la situación de derechos humanos y democracia en Nicaragua.
Según el comunicado, la resolución constituye además un resultado del trabajo coordinado entre organizaciones políticas, activistas y representantes de la sociedad civil nicaragüense, que durante meses realizaron gestiones diplomáticas para reincorporar el tema de Nicaragua a la agenda oficial de la OEA.
Denuncian represión y exigen libertad para presos políticos
Las plataformas opositoras aprovecharon la Asamblea para denunciar que en Nicaragua persisten graves violaciones a los derechos humanos.
Recordaron la muerte bajo custodia estatal del líder indígena miskito Brooklyn Rivera y el asesinato en Costa Rica del exmilitar nicaragüense Roberto Samcam.
Asimismo, denunciaron que al menos 46 personas continúan detenidas por motivos políticos, de las cuales nueve permanecen en condición de desaparición forzada.
Las organizaciones también señalaron la desnacionalización de más de 450 ciudadanos, el destierro de religiosos y periodistas, la cancelación masiva de organizaciones civiles y el exilio de cientos de miles de nicaragüenses desde el inicio de la crisis en 2018.
Ante este panorama, solicitaron mayores esfuerzos diplomáticos para lograr la liberación de todos los presos políticos, especialmente de quienes permanecen desaparecidos.
Proponen una transición democrática
Como parte de sus planteamientos, las organizaciones propusieron que la OEA promueva un proceso orientado a una transición democrática pacífica y ordenada, que permita restablecer las libertades fundamentales, recuperar las instituciones democráticas y crear las condiciones para la celebración de elecciones libres y transparentes.
Además, sugirieron la convocatoria de una Asamblea General Extraordinaria dedicada exclusivamente a la crisis nicaragüense, con el objetivo de explorar mecanismos concretos que contribuyan a una solución democrática y sostenible.
Las plataformas firmantes concluyeron que la declaración aprobada en Panamá constituye un mensaje de esperanza para los nicaragüenses y reiteraron su compromiso con una transición pacífica que permita recuperar la democracia, la justicia y el Estado de derecho en el país.
