El país aparece junto a Rusia, Irán, Libia y Afganistán en el nivel más alto del Índice Global de la Tortura; organizaciones de derechos humanos denuncian un patrón sistemático de abusos contra presos políticos.
Nicaragua figura entre los nueve países del mundo donde el riesgo de sufrir tortura es “muy alto”, de acuerdo con el Índice Global de la Tortura 2026 elaborado por la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), una clasificación que ubica al país centroamericano junto a Afganistán, Rusia, Irán, Libia, Bielorrusia, Baréin, El Salvador y Etiopía.
El informe fue destacado este jueves por el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua, organización integrada principalmente por activistas nicaragüenses en el exilio, que advirtió que esta clasificación refleja la persistencia de violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Esta clasificación refleja la existencia de violaciones sistemáticas de la prohibición de la tortura y la debilidad de los mecanismos destinados a prevenir los abusos y proteger a las víctimas”, señaló el Colectivo.
Torturas documentadas desde 2018
La organización recordó que, desde el estallido de la crisis sociopolítica de abril de 2018, sobrevivientes, familiares y organismos de derechos humanos han denunciado de forma reiterada la práctica de torturas y malos tratos contra personas detenidas por motivos políticos.
Según el Colectivo, se han documentado más de 250 testimonios que describen al menos 40 métodos distintos de tortura, entre ellos:
- Descargas eléctricas.
- Violencia sexual.
- Aislamiento prolongado.
- Golpizas.
- Privación del sueño.
- Tratos crueles e inhumanos.
Las denuncias señalan principalmente a centros de detención como El Chipote y el penal La Modelo.
La organización subrayó que los testimonios de las víctimas son fundamentales para combatir la impunidad.
“Denunciar la tortura es esencial para romper el silencio, combatir la impunidad y respaldar la exigencia de verdad, justicia y reparación”, afirmó.
La OMCT alerta sobre un patrón sistemático
El Índice Global de la Tortura concluye que en Nicaragua existe un patrón grave y sistemático de torturas que se intensificó tras la represión de las protestas de 2018.
El documento también recoge hallazgos del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua, que concluyó que las autoridades nicaragüenses han cometido crímenes de lesa humanidad y que en 2025 identificó a 54 funcionarios como parte de una cadena de mando presuntamente responsable de esos abusos.
Además, el informe recuerda que:
- 46 presos políticos permanecían encarcelados hasta mayo de 2026.
- Al menos ocho presos políticos han muerto bajo custodia desde 2019.
- Más de 5.600 organizaciones civiles han sido canceladas.
- 452 nicaragüenses han sido despojados de su nacionalidad.
Nicaragua ignoró recomendaciones internacionales
La OMCT también señala que el Estado nicaragüense rechazó en 2022 el examen del Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura y que, hasta la fecha, no ha implementado las recomendaciones emitidas por ese organismo internacional para prevenir estos abusos.
Nicaragua atraviesa una crisis política y de derechos humanos desde abril de 2018, cuando el régimen reprimió las protestas sociales que exigían la salida del dictador Daniel Ortega.
Desde entonces, organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución contra opositores, periodistas, líderes religiosos y defensores de derechos humanos, así como el cierre masivo de organizaciones civiles y medios de comunicación.
El país continúa siendo objeto de seguimiento por parte de distintos mecanismos internacionales debido al deterioro sostenido de las libertades públicas y las garantías fundamentales.
