El co-canciller Valdrack Jaentschke, y la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, viajaron a Irán para asistir a los funerales del que fuera el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, asesinado por Estados Unidos el pasado 28 de febrero.
La delegación sandinista, asistió “en solidaridad profunda y respetuosa a los funerales del líder mártir el ayatolá Alí Jameneí”, informó la co-dictadora Rosario Murillo.
Además de Jaentschke y Rueda, la delegación está integrada por Douglas Lara, en representación de los estudiantes, y el embajador de Nicaragua en Teherán, Ramón Moncada Colindres, hermano del otro canciller Denis Moncada Colindres.
Murillo, dijo que la comitiva nicaragüense se reunió con el canciller de Irán, Abás Araqchí, “y luego han proseguido otros encuentros”.
Además “se preparan para participar en toda la actividad solemne rindiendo honores al ayatolá, al líder máximo, al líder martirizado y a la valentía de ese gran pueblo de Irán”, señaló.
La República Islámica anunció previamente que este sábado, 4 de julio, comenzarían los funerales del líder supremo en unas ceremonias que se extenderán por tres ciudades y que culminarán con su entierro el próximo jueves en la ciudad religiosa de Mashad.

Alí Jameneí, quien “gobernó” Irán durante más de tres décadas, fue asesinado junto con otros altos cargos iraníes en el primer día de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. Su hijo Mojtaba Jameneí fue nombrado su sucesor el 8 de marzo.
Las relaciones entre Irán y Nicaragua son muy cercanas desde que Daniel Ortega, de 80 años, regresó al poder en enero de 2007.
Ortega es uno de los principales aliados de Irán en Latinoamérica y ha respaldado el programa nuclear iraní y pedido a Israel que se “desarme” para evitar un conflicto bélico.
