El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más denunció que el preso político Eddie Moisés González Valdivia, de 66 años, permanece en condición de desaparición forzada, un año después de haber sido detenido arbitrariamente por agentes policiales en Nicaragua.
La organización publicó este lunes un perfil sobre González Valdivia como parte de una serie dedicada a documentar las historias de personas consideradas presas políticas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Ingeniero agrónomo de profesión, militar en retiro, catedrático de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI-Estelí) y consultor en proyectos de agua, González Valdivia desarrolló gran parte de su vida profesional en el ámbito académico y técnico, según relataron sus familiares al Colectivo.
Su detención ocurrió el 14 de julio de 2024, pocos días después de denunciar públicamente la captura de su hermana, la periodista Nohelia González Valdivia, quien fue detenida el 9 de julio de ese año, permaneció dos días desaparecida y posteriormente fue expulsada de Nicaragua hacia Estados Unidos.
De acuerdo con la solicitud de medidas cautelares presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la captura de Eddie González habría constituido una represalia por denunciar la persecución contra su hermana y por mantener una postura crítica frente al régimen sandinista.
Antes de ser arrestado, González Valdivia publicó un mensaje en redes sociales alertando que agentes policiales intentaban ingresar por la fuerza a su vivienda. Durante el operativo se produjo un intercambio de disparos y, según la documentación remitida a la CIDH, resultó herido de bala cuando intentaba desplazarse hacia otra casa. Posteriormente, habría sido golpeado por los agentes.
Un video difundido posteriormente mostró a policías trasladándolo en aparente estado de inconsciencia hacia el Hospital San Juan de Dios, en Estelí. Desde entonces, sus familiares aseguran que las autoridades no han brindado información oficial sobre su estado de salud ni sobre el lugar donde permanece recluido.
El Colectivo indicó que testimonios de personas excarceladas apuntan a que González Valdivia habría sido trasladado al Centro Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo, específicamente al módulo de máxima seguridad “El Infiernito”, donde presuntamente permanece bajo condiciones extremas de aislamiento, altas temperaturas y sin acceso adecuado a ropa o colchón.
La situación reviste especial preocupación debido a que el exmilitar padece enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial y una severa miopía, además de las secuelas de la herida de bala sufrida durante su captura. Sus familiares afirman desconocer si ha recibido atención médica o medicamentos.
Según el Colectivo, González Valdivia también fue sometido a un proceso judicial que califican de irregular. En octubre de 2024, el Ministerio Público solicitó una condena de 22 años de prisión por presuntos delitos de homicidio frustrado y otros cargos que la organización considera fabricados.
Desde enero de 2026, su familia y organizaciones defensoras de derechos humanos iniciaron gestiones para que sea reconocido oficialmente como víctima de desaparición forzada, al considerar que el Estado continúa negando información sobre su situación.
El caso fue llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que el 30 de septiembre de 2024 otorgó medidas cautelares al concluir que los derechos de González Valdivia a la vida, la integridad personal y la salud enfrentaban un riesgo grave, urgente e irreparable.
Posteriormente, el 20 de febrero de 2025, la Corte Interamericana de Derechos Humanos amplió las medidas provisionales a su favor y ordenó al Estado de Nicaragua proteger su vida, garantizar su integridad física, informar sobre su situación y proceder a su liberación inmediata, al considerar las condiciones de detención denunciadas como incompatibles con los estándares internacionales de derechos humanos.
