Nuevas revelaciones sostienen que la co-dictadora Rosario Murillo nunca permitió que Elvia Junieth Flores Castillo reconstruyera su vida tras su relación con el dictador Daniel Ortega.
Una fuente con conocimiento del caso, reveló a La Mesa Redonda que la persecución se extendió a su última pareja sentimental, Nataniel Enrique Tercero Solórzano, quien habría sido encarcelado, despojado de su centro de rehabilitación y obligado a terminar la relación, mientras Elvia permanece desaparecida desde marzo de 2025.
Según la fuente, Nataniel Tercero fue víctima de una serie de represalias que comenzaron después de iniciar una relación sentimental con Elvia Flores, quien habría sido incorporada como asesora legal del confiscado Centro de Rehabilitación Física y Mental Don Divino, fundado por él en La Garnacha, Estelí.
La fuente sostiene que el joven recibió reiteradas amenazas para terminar la relación con Elvia, bajo advertencias de que perdería su libertad y su patrimonio si continuaba con ella.
Una relación marcada por amenazas
Nataniel Tercero Solórzano, psicólogo clínico nacido el 25 de abril de 1995, había expresado a medios locales haber superado una severa adicción al alcohol y las drogas, experiencia que lo llevó a fundar en 2019 el centro de rehabilitación Don Divino, dedicado al tratamiento de personas con dependencia de alcohol y estupefacientes.
De acuerdo con la fuente, las presiones comenzaron a intensificarse durante 2024.
En junio de ese año fue acusado por un supuesto delito de homicidio en grado de frustración y posteriormente condenado a siete años de prisión mediante la sentencia No. 08-2026, emitida el 9 de enero de 2026.
Excarcelados que compartieron prisión con él aseguran que Nataniel sostiene que el proceso judicial fue un montaje y que, tras su primera captura, fue obligado a firmar documentos mediante los cuales entregaba el centro Don Divino y se comprometía a terminar su relación con Elvia Flores.
Aunque recuperó la libertad tras permanecer 36 días encarcelado, Tercero nunca rompió la relación sentimental.
“La represalia de la Rosario Murillo contra Elvia Junieth, en la que se le niega la posibilidad de desarrollar una relación estable con Nataniel y rehacer su vida. El odio contra Elvia Junieth afectaría a Nataniel, por haberse atrevido a sostener una relación sentimental con ella. Elvia debía vivir en permanente castigo y lo más oculta posible y Nataniel empujaba más bien por la normalización de la vida de Elvia”, afirmó la fuente.

Segunda captura y confiscación
La fuente indica que el 15 de enero de 2025 Nataniel fue nuevamente detenido y su centro de rehabilitación confiscado. Esta segunda captura respondió directamente a su negativa de abandonar la relación con Elvia Flores.
Además de perder su libertad, Don Divino pasó a manos del Estado.
La fuente también señala que la persecución también alcanzó a trabajadores y personas vinculadas al centro.
Entre ellos figura Lin Pérez Solórzano, primo de Nataniel, quien permanece desaparecido dentro del sistema penitenciario; Luis Carlos Baltodano Villarreal, conocido como “El Tico”; el psicólogo Moisés David Cordero, cuyo paradero actual se desconoce; y Jerick Aróstegui, quien, según diversas fuentes, murió bajo custodia tras ser capturado.

La desaparición de Elvia
Elvia Junieth Flores Castillo permanece desaparecida desde marzo de 2025.
En un video divulgado el pasado lunes 13 de julio, Elpidia responsabilizó directamente al régimen Ortega-Murillo por cualquier daño que pudiera sufrir Elvia o sus dos hijas.
El caso adquirió notoriedad internacional en el año 2017, cuando su madre, Elpidia Castillo y sus hermanos exiliados en Miami, denunciaron públicamente que Daniel Ortega inició una relación con Elvia cuando esta tenía apenas 15 años.
La madre aseguró que Ortega comenzó la relación en 2005, cuando tenía alrededor de 60 años, después de conocer a la adolescente durante una actividad política del Frente Sandinista.
Según su testimonio, el entonces dirigente sandinista comenzó a llamarla por teléfono y posteriormente enviaba vehículos oficiales para trasladarla desde Ocotal hasta Managua, donde se reunía con él en la Secretaría del Frente Sandinista.
La familia sostiene que nunca aprobó esa relación y que desde entonces comenzó un largo período de amenazas y persecución.

Una historia marcada por el silencio
Los familiares han afirmado que Elvia fue víctima de abuso por parte del dictador cuando era menor de edad.
Su hermano Vicente Flores relató anteriormente que intentó advertir a Ortega mediante cartas para que dejara en paz a su hermana.
Su madre ha sostenido públicamente que la joven “ya no volvió a ser la misma” tras esa relación.
Con el paso de los años, Elvia estudió Derecho, obtuvo una maestría en Derecho Laboral y ejerció como abogada.
También es madre de dos hijas, cuyo nacimiento estuvo rodeado de fuertes controversias debido a las versiones familiares sobre la negativa de Ortega a reconocerlas.

El negocio de los centros de rehabilitación
La fuente también plantea que la confiscación de Don Divino coincidió con el cierre simultáneo de al menos otros ocho centros privados de rehabilitación en distintos departamentos del país durante enero de 2025.
Entre ellos figuran CEPA Joven, en San Juan de Limay; Nueva Vida, en Miraflor; y El Alfarero, en Ocotal.
Meses después, el régimen inauguró una red de establecimientos denominados “Centros de Recuperación de Adicciones Nuevos Días”, administrados por una fundación que trabaja en coordinación con el Ministerio de Salud (MINSA).
De acuerdo con investigaciones periodísticas citadas por la fuente, estos nuevos centros funcionan en inmuebles previamente confiscados y cobran tarifas por los procesos de rehabilitación.
Represalia política y personal
El caso de Elvia reúne diversos elementos de persecución política y personal.
Por un lado, Nataniel fue castigado por mantener una relación sentimental con Elvia Flores, a quien Rosario Murillo pretendía mantener aislada.
También la fuente señala que la familia de Nataniel había asumido posiciones críticas frente al régimen desde años atrás, lo que habría incrementado la presión en su contra.
“Es un abuso de poder político y económico, en que los odios entre los psicópatas del Carmen, se ensañan contra dos personas Elvia Junieth y Nataniel, y a su paso y con toda la crueldad y amargura, arremeten contra terceras personas”, concluyó la fuente.
Hasta la fecha, el régimen no ha informado oficialmente sobre el paradero de Elvia Junieth Flores Castillo.
