Al menos 42 nicaragüenses desnacionalizados hace dos años por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, llamaron a “apartar mezquindades y cegueras” y a unir “fuerzas y esfuerzos” para “acortar el camino” hacia la democracia de Nicaragua.
El 15 de febrero de 2023, 94 nicaragüenses fueron despojados de su nacionalidad por la dictadura Ortega-Murillo, en un acto ilegal bajo el argumento de “traición a la patria”.
En una declaración, al menos 42 de los afectados y exiliados, recordaron cómo, hace dos años, la dictadura ejecutó el despojo de su nacionalidad sin importar las leyes nacionales e internacionales. A este acto de represión se sumaron medidas como la confiscación de bienes, la anulación de pensiones de seguridad social, y la declaración de los afectados como prófugos de la justicia.
“El zarpazo demencial llegó al colmo del ridículo: Entablaron la supuesta acusación por la mañana de ese día y por la tarde estaban haciendo pública lo que llamaron sentencia. Un pedazo de papel espurio que contenía penas que no existían en la legislación nicaragüense”, señalaron los afectados.
A pesar del despojo, los afectados aseguraron que la dictadura no logró quebrantar su espíritu de lucha.
“Nuestros verdugos pretendían quebrantar nuestro compromiso de lucha por la libertad, la justicia y la democracia en Nicaragua. No lo lograron. Nuestras banderas y nuestro compromiso están intactos. Ante todo, mantenemos con firmeza la bandera de nuestra patria. La bandera azul y blanco”, afirmaron.
Sin embargo, los exiliados también reconocieron que el panorama sigue siendo complicado tanto para ellos como para el pueblo nicaragüense en general. Denunciaron, el régimen ha continuado con su “manual de ultrajes”, que incluye encarcelamientos arbitrarios, torturas, persecución religiosa, y desapariciones forzadas.
Además, en los últimos meses, ha comenzado a aplicar formas aún más despiadadas de desnacionalización, cancelando documentos de identidad y de viaje de manera secreta y sin registro, dejando a las víctimas y sus familias en total desamparo.
Por ello, los firmantes hicieron un llamado: “Por encima de nuestras propias dificultades y desafíos, expresamos nuestra solidaridad con estas víctimas y les alentamos a mantener vivas las esperanzas de que recuperaremos la democracia y nuestros derechos, sobre todo el derecho a construir una Nicaragua en paz, libertad, concordia y con oportunidades para todos. Para lograrlo es imprescindible mantener izadas nuestras banderas. Pero no basta. Pronto se cumplirán 7 años de las protestas de abril que fueron sofocadas a sangre y fuego por la dictadura en su aferramiento demencial al poder. Es tiempo ya de apartar mezquindades y cegueras. Solo juntando fuerzas y esfuerzos acortaremos el camino”.
La declaración es firmada por:
1. Eliseo Núñez
2. Gonzalo Carrión
3. Elvira Cuadra
4. Sofía Montenegro
5. Azahalea Solís
6. Enrique Sáenz
7. Héctor Mairena
8. Edipcia Dubón
9. Rafael Solís
10. Lenin Rojas
11. Berta Valle
12. Moisés Hassan
13. Amaru Ruiz
14. Ana Quirós
15. Carlos Fernando Chamorro
16. Aníbal Toruño
17. Irlanda Jerez
18. Mónica López
19. Danny Ramírez
20. Rosalía Miller
21. Patricia Orozco
22. Uriel Pineda
23. Manuel Orozco
24. Roberto Sancam
25. Haydeé Castillo
26. Wilfredo Miranda
27. Arturo McField
28. Juan Carlos Gutiérrez
29. Francisca Ramírez
30. Álvaro Navarro
31. Yader Morazán
32. Silvia Nadine Gutiérrez
33. Mónica Baltodano
34. Julio López
35. Luis Carrión
36. Jesús Téfel
37. José Somarriba
38. Alexa Zamora
39. Camilo de Castro
40. Luis Galeano
41. Gioconda Belli
42. Ernesto Medina
