Belkis Junieth Hernández Ramírez, de 22 años, y Christopher Gabriel Madrigal Balmaceda, de 25, fallecieron por inhalación de monóxido de carbono tras permanecer varias horas dentro de un vehículo encendido en Ticuantepe, confirmó un dictamen preliminar del Instituto de Medicina Legal (IML), divulgado por estaciones radiales de Managua la noche del domingo.
Según el informe forense, los jóvenes mantuvieron encendido el automóvil —un Toyota plateado con placas MY 16384— por aproximadamente cuatro horas para conservar el aire acondicionado, lo que permitió que el gas tóxico, producto del motor, se filtrara al interior del vehículo y provocara la muerte de ambos por asfixia.
La tragedia ocurrió la mañana del sábado 5 de julio en una calle del barrio Juan Ramón Padilla.
En el caso de Christopher Madrigal Balmaceda, el cuerpo presentaba espuma en la boca, una reacción clínica común en casos de muerte por falta de oxígeno, asociada a la acumulación de líquido en los pulmones.

El informe médico descartó la presencia de sustancias ilícitas o alcohol en los cuerpos, y también cualquier señal de violencia, lo que refuerza la hipótesis de una muerte accidental por inhalación de gases.
Belkis Hernández Ramírez, madre de un niño de dos años, fue sepultada el domingo en Ticuantepe. Por su parte, Christopher Madrigal Balmaceda, licenciado en mercadotecnia y empleado en una empresa de Managua, también recibió cristiana sepultura ese mismo día.
