Al menos 293 trabajadores de medios de comunicación nicaragüenses han abandonado su país por razones de seguridad o han sido desterrados desde abril de 2018, según un informe divulgado este jueves por la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), que forma parte de la red regional Voces del Sur.
El informe, indica que al menos cuatro comunicadores se vieron obligados a exiliarse entre abril y junio pasado.
“Entre abril y junio de 2025, FLED documentó el exilio forzado de cuatro periodistas, elevando a 293 el total de comunicadores obligados a abandonar Nicaragua desde 2018”, puntualizó ese organismo, con sede en Costa Rica.
“Este dato confirma la persistente persecución contra la prensa crítica” nicaragüense de parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, añadió.
Asimismo, la FLED indicó que en el segundo informe trimestral 2025 documentaron 40 casos de violaciones a la libertad de prensa en Nicaragua, de los cuales 28 ocurrieron en el entorno digital.
“El desplazamiento de las agresiones al ámbito digital refleja una consecuencia alarmante: la presencia física del periodismo en el territorio nacional es cada vez más limitada”, valoró en el estudio.
“A medida que el exilio y el silencio forzado reducen la cobertura desde el terreno, las campañas de hostigamiento, amenazas y ataques se trasladan con mayor fuerza a las plataformas digitales, donde el control y la vigilancia también se intensifican”, alertó esa ONG.
Se incrementa negativa para ingresar a Nicaragua
Ese organismo aclaró que el número de casos documentados no abarca la totalidad de las agresiones que suceden en el país, debido a que “el miedo persiste como una barrera que impide a muchos periodistas denunciar lo que viven”.
Durante el segundo trimestre de 2025 también se observó “un incremento sostenido en los casos de negativa de ingreso a Nicaragua, particularmente dirigidos a periodistas y creadores de contenido”, de acuerdo con el informe.
La FLED observó que “estas restricciones han alcanzado incluso a profesionales de la comunicación de bajo perfil o con poca trayectoria entre el gremio periodístico”.
“Las recientes negativas de ingreso han afectado a comunicadores que no necesariamente son reconocidos y que intentaban regresar al país por razones personales o familiares”, anotó ese organismo.
Entre 2018 y 2023 se han cerrado al menos 54 medios de comunicación, entre ellos cinco que fueron allanados y confiscadas sus propiedades.
