El sociólogo y analista político nicaragüense Óscar René Vargas advirtió este jueves 17 de julio, que tanto Estados Unidos como la Unión Europea estarían “blanqueando” al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo como parte de una estrategia para abrir la puerta a una eventual negociación con la dictadura.
“A mí me da la impresión que están buscando cómo blanquear al régimen. ¿Con qué propósito? Por qué quieren engañarnos diciendo que las cosas están bien cuando sabemos que no están bien”, cuestionó Vargas en entrevista con La Mesa Redonda.
Para el analista, Ortega está en una fase de “reacomodo político” para garantizar la continuidad del régimen, y que este proceso se estaría dando en sintonía con la falta de presión internacional efectiva.
Y es que, en medio de señalamientos internacionales por violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo firmó esta semana un supuesto “compromiso” con la Unión Europea, en el que declara su intención de respetar los derechos humanos y la democracia en Nicaragua.
Además, recientemente el gobierno de Donald Trump eliminó el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Nicaragua bajo el argumento que el país “ha logrado avances significativos en infraestructura, salud y educación, y es ahora un destino turístico en crecimiento”.
Estos y otros acontecimientos hacen pensar a Vargas que existe en un proceso de “blanqueamiento diplomático” orientado a facilitar una negociación política encubierta entre el régimen y actores internacionales.
“Basado en las declaraciones oficiales del gobierno norteamericano como de la Unión Europea, hay un proceso de blanquear al régimen, hacerlo potable para negociar con él públicamente, estoy sospechando que hay una negociación por debajo de la mesa; y en esa negociación por debajo de la mesa, ellos necesitan lavarle la cara, para que públicamente no aparezca que están negociando con un régimen nefasto”, aseguró el analista.
El doble discurso
A pesar de las promesas de apertura democrática, la dictadura nicaragüense mantiene un férreo control sobre el país, con más de 50 presos políticos, represión a la disidencia y un entorno mediático censurado.
Vargas califica como un “doble discurso” la actitud por parte de la Unión Europea y Estados Unidos, y señala la grave incongruencia entre las condenas públicas al asesinato del mayor en retiro Roberto Samcam y los recientes acercamientos diplomáticos.
“Diputados en el Parlamento Europeo también han condenado el asesinato de Roberto Samcam. No hay por lo tanto una correspondencia entre lo que están haciendo; es decir, hay un doble discurso aquí. Una cosa condenan y por otro lado se reúnen” con funcionarios del régimen, criticó Vargas.
Deportaciones y TPS: una estrategia en paralelo
Desde Estados Unidos, el gobierno de Donald Trump ha deportado a más de 2,500 nicaragüenses en los últimos meses. A la par, eliminó el TPS para ciudadanos nicaragüenses, argumentando que el país es ahora “seguro” y hasta “modelo de desarrollo”, según declaraciones de Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
No obstante, el propio Departamento de Estado advirtió esta semana a sus ciudadanos, no circular por Managua debido a la celebración del 19 de julio, por considerarlo un entorno riesgoso por la movilización de simpatizantes del orteguismo.
“Hay una situación de que persiguen a la gente en los Estados Unidos, buscan cómo mandarlo de regreso a Nicaragua y al mismo tiempo dicen que todo está bien en Nicaragua”, lamenta Vargas.
Una economía sostenida por remesas
El supuesto “auge económico” en Nicaragua, promovido por declaraciones oficiales de la embajada de Estados Unidos en Managua, también fue puesto en duda por el economista.
En ese sentido, Vargas desmonta esa narrativa con cifras del mismo Banco Central de Nicaragua, que revelan una economía frágil:
- Aumento de la deuda externa en un 300%.
- Canasta básica se ha triplicado en valor: de 7,000 a 20,000 córdobas.
- 80% de los trabajadores formales no pueden cubrir la canasta básica.
- El 90% de la población económicamente activa vive en la informalidad o en pobreza laboral.
- Las remesas alcanzaron un récord de $5,400 millones en 2024 y son el único sustento real para más de 5 millones de personas.
Según Vargas, la economía nacional depende de cuatro pilares: remesas, exportaciones, deuda externa e inversión extranjera directa. Todos ellos muestran signos de deterioro en 2025, lo cual, a juicio del analista, empuja al régimen hacia la mesa de negociación ante un escenario insostenible.
¿Una transición pactada?
La hipótesis más fuerte que se perfila es que tanto la Unión Europea como Estados Unidos están dispuestos a facilitar una transición controlada en Nicaragua, negociando con Ortega a cambio de su salida del poder.
A cambio, se lava su imagen y se abre la puerta a una eventual sucesión con figuras más “aceptables” para la comunidad internacional, como Laureano Ortega, hijo de los dictadores.
“¿Cuál es la salida para buscar el empate? las elecciones. Las elecciones ya no con la figura de Ortega y de Murillo a la cabeza, sino de Laureano. Laureano que sería lo más potable también para los Estados Unidos y para la Unión Europea, ese es el escenario que yo analizo, esa es una de las posibilidades”, aseveró Vargas.
“Por el lado norte norteamericano y por el lado europeo están diciéndole ‘perfecto, te bajamos las cosas, te blanqueamos un poco para que negociemos’. Todos los factores están convergiendo y nos están indicando que hay una posibilidad de una negociación en marcha”, añadió.
El analista puso como referencia el “blanqueamiento” que se le dio al yihadista sirio Abu Mohammed al-Golani, a quien “le pusieron un traje y corbata”, y “lo recibieron tanto en algunos países de Europa y en los Estados Unidos”
“Cancilleres de la Unión Europea han ido a visitar a ese señor (Golani) que hace cuatro meses era considerado un asesino. Entonces ahí estaban lavándole la cara para poder negociar con él públicamente. ¿Estará pasando algo similar en Nicaragua? Esa es mi sospecha porque eso es lo que estamos viendo, lo que ha sucedido en Siria y que posiblemente en Nicaragua lo pueden hacer más fácilmente en el sentido de que nunca Ortega ha estado puesto en la lista que ofrecen 10 millones de dólares por su cabeza”, dijo.

Sectores de la oposición “van a apuntarse”
Vargas afirmó que el proceso parece incluir a ciertos sectores de la oposición, dentro y fuera del país, que podrían estar dispuestos a participar en una salida pactada bajo condiciones impuestas por la comunidad internacional y el mismo régimen.
La falta de una estrategia unificada y la fragmentación política hacen más fácil para las potencias internacionales moldear un escenario electoral controlado, con nuevos rostros pero sin cambios estructurales reales, destacó el analista.
“Aparte de los partidos comparsas y zancudos, otras personas pueden apuntarse a ese escenario. No quiero atreverme a nombrar personas en particular, pero sí creo que va a haber un sector que va apuntarse a ese escenario, tanto adentro como afuera del país. Yo creo que hay un sector que está negociando, un sector de la oposición”, sostuvo.
Vargas concluye con que actualmente “es más débil Ortega que en el 2018” y que por ello “también le conviene negociar porque de otra manera es estrellarse”.
“Esta es una negociación que está en ciernes. Están jugando ping pon ahorita, el juego se está calentando, se está negociando y hay presiones por debajo, hay presiones por arriba. Y entonces vos vas cediendo, el hecho que Ortega no haya dicho nada sobre los deportados, le mandan un avión militar con los deportados y lo acepta, todo eso significa algo”, finalizó el analista.
