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“El Chigüín” del somocismo tuvo su propio brazo armado, las temidas tropas de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería, conocida como EEBI, que funcionaron como cuerpo de elite de la Guardia Nacional de Somoza. Hoy repetimos ese episodio, pero en una dimensión más amplia: macro espacial, macro legal y macro temporal. Se trata de un Estado robusto, paralelo al Estado de papel controlado por la pareja de dictadores. 

El poder del nuevo Chigüín parece no tener límites, ese poder se manifiesta en una praxis vendepatria supina que supera cualquier evento similar ocurrido desde el año 1821, basta con revisar el planteamiento expuesto en la 18 Cumbre Empresarial China-Latinoamérica y el Caribe realizada en Zhengzhou, China el pasado 3 y 4 de noviembre, en donde la “oferta” de país en venta no deja duda alguna. La ley de Zonas Económicas Especiales de la Franja y la Ruta, determina que toda compañía china que se establezca en Nicaragua está exenta de todo impuesto, incluyendo el impuesto sobre la renta, impuesto de valor agregado, así como dividendos e impuestos de importación. 

Además, según dicha ley, “aprobada” por la sometida Asamblea Nacional en agosto pasado, las compañías chinas también gozarán de acceso preferencial a recursos del Estado e infraestructura, incluyendo terrenos estatales para proyectos industriales, así como tarifas de energía reducidas, entre otras ventajas.

En el marco de la lógica entreguista de la familia Ortega Murillo, también fue promulgada la Ley de Territorio Fronterizo, estableciendo que el territorio localizado dentro de 15 kilómetros de sus fronteras hacia el interior del país es propiedad del Estado, incluyendo edificios y cuerpos de agua, y estará bajo protección del Ejército; los efectos de dicha ley desde una perspectiva legal, política y económica sobre la propiedad privada, el comercio fronterizo y la seguridad regional son todavía objeto de análisis de parte de especialistas a fin de estimar sus alcances.

Las leyes mencionadas están hechas a la medida de lo que la dictadura considera dará lugar a una masiva ayuda de parte de la República Popular China en caso de que el DR-CAFTA sea suspendido. Lo que la dictadura desconoce, al igual que analistas y especialistas en la materia, es lo que la administración Trump y el presidente chino podrían negociar acerca del peón del tablero llamado Nicaragua.