Henry Briceño
La Inteligencia y Contrainteligencia del ejército al servicio de Rosario Murillo y Daniel Ortega es el aparato más cruel de la dictadura. Es la estructura que te vigila, persigue, visita de forma abusiva en tu residencia revisando celulares, te ordena informar bajo amenaza de cárcel y destierro vía wasaps todos tus movimientos. Al final te encarcela, tortura, viola y hasta asesina en cárcel El Chipote, La Modelo u otras de las tantas clandestinas que posee la dictadura. Un atropello total a la dignidad humana.
El Mayor General del ejército, Leonel José Gutiérrez López, es un siniestro personaje que desde los años ochenta se infiltró en la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan-Managua). Su deleznable labor: Espiar a profesores y alumnado del último año de la carrera de comunicación. Un peligroso esbirro de vieja data.
Así, de maldad en maldad, fue escalando posiciones a lo interno del ejército gracias a su actitud perruna. Este sujeto ha cometido muchos desmanes contra derechos humanos de miles de nicaragüenses. El caso de Leonel José Gutiérrez López es patológico.
Con justa razón ha sido señalado por el grupo de expertos de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) por sus acciones en perjuicios de los derechos humanos antes, durante y después de la insurrección cívica de abril del 2018. En esa ocasión fueron 355 los nicaragüenses que cayeron, en gran medida, por las acciones de Leonel José Gutiérrez López en su condición de jefe de la inteligencia y contrainteligencia del ejército al servicio éste de Murillo y Ortega.
Al mando superior de esta maligna estructura de inteligencia y contrainteligencia resalta la figura de Julio César Avilés Castillo en su condición de jefe del ejército pretoriano. Este desalmado sujeto, que se ha convertido en millonario a la luz del poder de las armas y obediencia canina a Ortega y Murillo, está en el radar del gobierno del presidente Donald Trump y del pueblo nicaragüense que lucha, cívicamente, por la liberación de Nicaragua.
Leonel José Gutiérrez López, maligno personaje, su rostro lo delata, ha dirigido por más de una década la casi oculta Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejercito (DICIM). Entre sus perversas funciones resaltan la de vigilar a periodistas, manifestantes cívicos, defensores de derechos humanos y militares considerados desleales a la dictadura de los no menos malvados Rosario Murillo y Daniel Ortega.
Por tantos excesos al margen de la ley el guardia, Leonel José Gutiérrez López, ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos el jueves 26 de febrero de 2026. La sanción ha sido extensiva para la ministra del Trabajo Johana Vanessa Flores, los jefes de la Unidad de Inteligencia Financiera Denis Membreño y Aldo Martín Sáenz y la vicedirectora general del Instituto de Telecomunicaciones (TELCOR) Celia Margarita Reyes. Todos señalados de reprimir irracionalmente al pueblo nicaragüense.
