Ezequiel Molina | Junio 12, 2025
La tórrida relación entre el presidente más poderoso del mundo y el hombre más rico del mundo, ha tomado el abrupto camino de dimes y diretes, ventilados en las redes sociales que cada uno de ellos posee, Truth Social de Trump, y X de Musk, las cosas fueron más allá de lo imaginable cuando Musk escribió, “Tiempo de dejar caer la gran bomba: @realDonalTrump está en los archivos de Epstein” y siguió escribiendo, “Esa es la razón real por lo que no han sido hechos públicos. Te deseo un lindo día DJT”. Musk no mostró ninguna evidencia de tal acusación, referida a Jeffrey Epstein, quien fue acusado de tráfico sexual de menores en 2019. El inquilino de la Casa Blanca no se quedó atrás, amenazó con bloquear el programa espacial liderado por Musk, el que según algunas fuentes ha recibido unos $38 billones de dólares de fondos federales en los últimos veinte años, sin contar algunos contratos de defensa e inteligencia que no son mostrados públicamente, y sin sumar a futuro los contratos de SpaceX con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) que podrían superar los $56.4 billones de dólares si todas sus fases fueran completadas.
Pero este show no termina con un fallo final como el popular programa televisivo de la doctora Polo, los frentes de lucha abiertos por el presidente Trump son múltiples, inconclusos y hasta ahora ninguno beneficia al partido político que lo llevó al poder, tampoco lo perfila positivamente en el cumplimiento de sus promesas de campaña, y todo indica que fallará en su cacareado legado ofrecido por Hagamos Grande a América Otra Vez (MAGA, por sus siglas en inglés).
Talvez la promesa más efectiva de la actual administración, hasta ahora, ha sido la deportación de miles de inmigrantes, misma que ha generado en los últimos días un clima de agitación social a través de protestas en contra de las redadas migratorias, y la orden del presidente Trump de movilizar a la Guardia Nacional y a los marines en Los Ángeles, orden que amenaza con extenderse por todo el país, principalmente en otras ciudades donde ya se han producido manifestaciones de protesta, como son Nueva York, San Antonio, Filadelfia, San Francisco, Seattle, Chicago y Denver.
La comunidad inmigrante en general, vive en un virtual estado de zozobra e incertidumbre, y en ello la comunidad nicaragüense radicada en Estados Unidos, sea bajo la figura del parole humanitario, solicitantes de asilo político y otras figuras migratorias que buscan una estancia legal en el país, atraviesan un momento dramático, y es que aunque algunos de los migrantes no tengan vínculo político que los identifique como adversos a la dictadura, la verdad es que el nivel de nerviosismo que viven los sandinistas en Nicaragua los hace ver enemigos en todo ciudadano que no sea comprobadamente borrego del régimen, lo que podría significar ser encarcelado una vez regresen a Nicaragua, además que la condición económica del país tampoco pinta nada bien para la búsqueda de empleo o el inicio de un emprendimiento con los ahorros logrados con tanto sacrificio. No queda más a la comunidad nicaragüense que actuar con prudencia y tratar de no violar la ley, para así evitar ser detenido por la policía, ya que ello podría significar pasar a la orden del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y ser sujeto de deportación inmediata.
A la luz de las circunstancias descritas, los connacionales no pierden el sentido del humor, y en una reunión vía zoom con varios de ellos, manifestaron estar a la espera de dos milagros para regresar a Nicaragua, el paso a la inmortalidad del dictador, o la unidad de la oposición política profesional. Al escuchar eso, sólo atiné a preguntar, ¿cuál de los milagros nos conviene más?
