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A mis hijos, en el  día del padre nicaragüense

Dr. Danilo Martínez | Lunes 23 de junio 2025

Hace años con esto del peligro inminente, posible y catastrófico de una hecatombe nuclear, me encontré con una película aleccionadora, enmarcada en los primeros días o meses después de una destrucción nuclear de la civilización humana. Y aunque no soy cinéfilo, como un hijo mío muy conocido en Nicaragua, me dispuse a verla.

La película se llama On the Road (El camino). Es un drama postapocalíptico que retrata la lucha de un padre por preparar con urgencia desesperada a su hijo para un mundo hostil.  La desesperación de preparar a su hijo es por la certeza que tenía que podía morir en cualquier momento. La película refleja el rol paterno como protector y guía, esencial para la supervivencia del hijo en un entorno despiadado. Y se desarrolla en un viaje del padre y su hijo para llegar al mar y luego sobre la costa desplazarse hasta Centroamérica donde al parecer había sobrevivido la sociedad como la conocemos.

Las circunstancias no pueden ser peor. Se destruyó el orden social, el Estado como tal desaparece en las regiones más afectadas que es casi la totalidad del mundo. Se escucha por radio,  que algunas pequeñas regiones del mundo aún conservan el Orden Social, El Estado, El Derecho, como garantía de no vivir en estado de barbarie.

 El resto del mundo, la mayor parte de todas las naciones desarrolladas regresan a la anarquía, al canibalismo, la rapiña, la caza de los seres humanos más vulnerables para alimentarse,  la sobrevivencia cruda y despiadada, y otras formas de vida carente de los principios universales de humanidad. El hombre en su estado natural y salvaje pero con más perversión y maldad.

El padre (interpretado por Viggo Mortensen) encarna la figura que forja el carácter del niño, enseñándole habilidades prácticas —como encender fuego o desconfiar de extraños— pero también valores como la resiliencia y la prudencia. Sus lecciones no son solo técnicas, sino emocionales: le muestra que, pese al caos, deben «llevar el fuego interno » de la humanidad (símbolo de bondad y esperanza) y le hace prometer al niño que nunca dejará morir ese fuego interno, y que no se comerá a otro ser humano. Aquí, el padre cumple su función primordial: preparar al hijo para los obstáculos, incluso cuando él no esté.

El sacrificio final del padre —muriendo por una herida infligida por un desconocido— subraya su rol como escudo vitalicio. Su muerte no es un fracaso, sino la culminación de su misión: el niño sobrevive porque ha sido entrenado para ello. La adopción por otra familia al final sugiere que la protección paterna puede ser colectiva, pero también que las enseñanzas del padre biológico perduran. El niño no está solo; lleva consigo las lecciones que lo harán resistir.

La película contrasta con el rol materno (evocado en flashbacks): la madre representa el amor incondicional, pero es el padre quien asume la crudeza de la realidad. Ambos roles son complementarios, pero en contextos de peligro extremo, la figura paterna se vuelve insustituible como ancla de fortaleza.

On the Road es un homenaje al padre como primer héroe del hijo: aquel que, incluso en la derrota, le da las herramientas para seguir adelante.

Por qué evoco esta película en este dia? Porque es importante reflexionar sobre el papel fundamental que desempeña el Padre de familia.

On the Road (o El camino) es una película profundamente conmovedora que refleja la esencia del rol paterno, especialmente en momentos de adversidad. En el Día del Padre, esta historia nos recuerda enseñanzas claves sobre la figura del padre como protector, guía y ejemplo de sacrificio:

La madre!, oh mi madre! Asume el cuidado y protección del hijo desde su concepción. Lo lleva en su vientre materno y le enseña a hablar, a comer, a beber, a limpiarse el trasero, a bañarse, y sobre todo la madre es el refugio que el hijo siempre tiene frente al infortunio. Es el lugar que busca desesperadamente cuando su vida se hace pedazos. La madre es el consuelo insustituible del ser humano.

Pero sin pretender hacer competencia  con la figura materna sino de complementariedad,  el padre prepara para la vida, no solo para la infancia.

El protagonista no solo cuida a su hijo, sino que le enseña a sobrevivir sin él. Le transmite desde habilidades prácticas (como buscar comida) hasta principios morales («llevar el fuego» de la humanidad).

Quiero reflexionar con ustedes que un verdadero padre no solo protege, sino que trasmite seguridad y poder al hijo. Su mayor legado no es lo que hace por sus hijos, sino lo que les enseña a hacer para cuando se encuentren solos en esta vida.

El amor paterno  siempre es incomprendido, se le señala de rudo y de fuerte, porque el padre lo demuestra con acciones, no solo con palabras. Hasta el abrazo de un padre es más fuerte y enérgico. Y su rol no le permite quebrarse frente a sus hijos. Ahora sé que la mayoría de los padres lloran donde sus hijos no lo vean.

En esta película aprendemos a identificar  el amor de un padre, El padre de la película es austero,  serio y no tiene la ternura especial de la madre, pero en  cada decisión —desde protegerlo de caníbales hasta darle la última lata de comida,  demuestra su  amor. Su sacrificio final es la prueba máxima.

Esto nos enseña que se juzga mal a aquellos padres que no son tan  expresivos, pero su entrega silenciosa y su sacrificio sin queja  es su lenguaje. Este día, los invito a valorar más los actos de sus padres que sus palabras.

En un mundo despiadado, el hombre se convierte en un guerrero que enfrenta peligros para que su hijo tenga un futuro. Aunque muera, su ejemplo perdura en su vástago. Es indiscutible que el Padre es el primer héroe para su hijo.

Los padres no son invencibles, ni inmortales como los héroes de las películas,  pero su fortaleza nos  inspira y nos queda grabado en nuestro ADN para siempre. Celebrar su día es reconocer esa lucha diaria por la familia.

Y debo decir con mucho respeto para quienes no compartan mis ideas, que en estos tiempos de ideologías extrañas, desde  los parlamentos, desde los gobiernos, desde las instituciones, se ha pretendido desaparecer esa figura Paterna, destruyendo la masculinidad del hombre que lo impulsa a ser proveedor, protector y a inmolarse si es necesario para salvar su familia. Estas políticas atacan y destruyen al hombre, porque saben que es el hombre la primera y última trinchera de defensa de la familia tradicional heredada desde tiempos pretéritos. Saben que si destruyen al hombre, que si lo castran, que si lo doblegan, la familia tradicional cae y llega a su fin.

Otra reflexión importante de esta película es que al final, otra familia acoge al niño, (una pareja con dos niños) mostrando que la paternidad también se ejerce mediante la guía y la protección, incluso sin lazos biológicos.

Por eso pienso en voz alta que se debe honrar  no solo a los padres biológicos, sino a quienes asumen ese rol con responsabilidad y amor, recordando aquella frase popular que dice que “es más padre el que cría que el que engendra”.

On the Road  nos recuerda que un padre es quien, incluso en la oscuridad, se convierte en faro y escudo de protección. Su mayor triunfo no es evitar el sufrimiento de sus hijos, sino darles las herramientas para superarlo.

En este día los invito a celebrar ese amor invisible, ese amor que no siempre se ve, pero que siempre está ahí y se demuestra con consejos fuertes, con reprimendas, con acciones fuertes y con el más alto sacrificio, dar su vida en silencio por sus hijos.

«Los buenos padres no te evitan las caídas; te enseñan a levantarte».

Que vivan todos los Padres Nicaragüenses en su día. Y asumamos el reto de ser mejores padres cada día, porque si cada uno de nuestros hijos son grandes seres humanos, grande será Nicaragua. 

Prepararemos a nuestros hijos no solo para el éxito sino para saber sobrellevar las cargas y penalidades de la Vida.

FELIZ DIA DEL PADRE NICARAGÜENSE

DR. DANILO MARTINEZ | COORDINADOR GENERAL DEL MUD.