Enrique Sáenz | 31 de julio 2025
Medios de comunicación reportan que la policía capturó a Bayardo Arce. De confirmarse la información nos plantearía un interrogante de singular importancia hacia el futuro:
¿Sería Arce un prisionero político?
Se trata de un tema delicado que no puede abordarse con el hígado ni confundirse con impulsos de venganza. Comparto aquí mi opinión y argumentos:
¿Estaría encarcelado por sus creencias, opiniones o acciones en favor de la democracia o los derechos de los nicaragüenses?
¿Su encarcelamiento obedecería a delitos comunes?
¿Su encarcelamiento obedecería a tramas en el seno de la mafia en el poder por divergencias, desconfianzas, vendettas o pugnas internas?
En mi opinión la respuesta a la primera pregunta es NO. No es un prisionero de conciencia. Por consiguiente NO lo consideraría un prisionero político por el cual haya que reclamar. Por supuesto, mi opinión es de carácter político. No soy experto en derechos humanos.
Respondo negativamente también a la segunda pregunta. Es un personaje que ha disfrutado de impunidad total en sus tropelías y sería ridículo pensar que ahora lo capturan por delitos comunes.
Sobre la tercera pregunta me parece obvio que se trata de pugnas intestinas.
Pero queda una pregunta más ¿Tiene derecho a que se respete su vida e integridad física, a no ser torturado y a un proceso imparcial?
Definitivamente sí. Hasta en la guerra los prisioneros tienen derechos y, si los negamos ahora, en el futuro tendremos la tentación de violentarlos. Con ello nos pondríamos al nivel de nuestros enemigos.

*Enrique Sáenz, economista y analista político nicaragüense.
