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Monseñor Rolando Álvarez reaparece en Roma con un mensaje sobre el perdón

En una de sus escasas apariciones públicas desde que fue exiliado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, el obispo nicaragüense Rolando Álvarez ofreció en Roma una catequesis conmovedora sobre el perdón, cargada de simbolismo y de ecos de su propio calvario como preso político.

Álvarez se dirigió a un grupo de unos 140 peregrinos españoles reunidos en el marco del Jubileo de los Jóvenes, una jornada de reflexión penitencial previa a la vigilia en Tor Vergata.

El obispo, condenado en Nicaragua a 26 años de cárcel por “traición a la patria” y liberado gracias a la diplomacia vaticana en enero de 2024, eligió hablar del perdón como acto esencial de fe, ruptura con el odio y “condición para entrar al cielo”.

Parece que es más fuerte aferrarse al odio que al amor. Y este es, precisamente —afirma el Papa Francisco— el ‘tesoro’ del diablo”, leyó Álvarez de un texto que compartió personalmente con el medio vaticano Rome Reports.

Él se agazapa entre nuestros rencores, entre nuestros odios y los hace crecer. Los mantiene ahí para destruir. Destruir todo. Y muchas veces, por cosas pequeñas, destruye”, advirtió.

Un mensaje nacido del sufrimiento

El obispo Rolando Álvarez fue arrestado en 2022 tras denunciar desde el púlpito la represión contra la Iglesia Católica y la ciudadanía nicaragüense. En 2023 fue condenado a 26 años de prisión por “traición a la patria”, luego de negarse al exilio forzado que la dictadura impuso a otros sacerdotes. En 2024 fue finalmente desterrado y enviado a Roma con un grupo de clérigos, tras meses de aislamiento y presión internacional.

Desde entonces, ha mantenido un perfil bajo. Por eso, su participación en este encuentro pastoral ha sido vista como una señal poderosa, especialmente por el tema que eligió.

El perdón es renovación y transformación si dejamos actuar en nosotros a Quien nos pensó y nos creó”, escribió.

En su catequesis, el obispo recordó el pasaje bíblico donde Pedro pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar. “¿Hasta siete veces? Y la respuesta de Jesús: siempre, setenta veces siete”, citó.

Una lección evangélica con ecos políticos

Aunque no mencionó directamente su cautiverio ni a sus perseguidores, el contexto hace que sus palabras resuenen como una respuesta evangélica a la injusticia que vivió. “Dios pierde la memoria de las historias malas de tantos pecadores… Nos perdona y sigue adelante. Sólo nos pide: ‘Haz lo mismo: aprende a perdonar’”, leyó Álvarez.

El obispo también vinculó el perdón con la autenticidad de la fe. “No vengas a Misa con el amor hacia mí en una mano y el odio para con tu hermano en la otra. Coherencia del amor. Perdonar. Perdonar de corazón”, afirmó citando al Papa Francisco.

Rolando Álvarez se ha convertido en uno de los símbolos más sólidos de la resistencia espiritual frente a la dictadura nicaragüense. Su mensaje, pronunciado desde Roma, cobra fuerza no solo por su contenido teológico, sino por la autoridad moral de quien ha sufrido la persecución en carne propia.

Pedir perdón significa perdonar. Van juntos. No pueden separarse”, enfatizó el obispo.

Y concluyó su catequesis con un llamado a la humildad: “Que el Señor nos ayude a bajar la cabeza, a ser magnánimos en el perdón… aunque sea por interés. Porque si no perdono, no seré perdonado”.