¿QUIENES MATARON REALMENTE A PEDRO JOAQUIN CHAMORRO?

Ignacio Briones (QUINTA PARTE)

Publicado originalmente el viernes 21 de Enero del 2000 en Bolsa de Noticias

LA NUEVA VERSION DEL ASESINATO

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Muy poco se percató el régimen de ASD que quienes financiaban la lucha armada en su contra eran los países social-demócratas de Europa y no los del entonces llamado campo socialista. El involucramiento de la URSS y Cuba vendrían después, casi al final del régimen, un poco antes de 1979.

Carlos Andrés Pérez era Vicepresidente para América Latina de la Internacional Socialista y encargado por ésta del derrocamiento. Con su intervención trataban de evitar que «Nicaragua cayera en las manos de los soviéticos». Esta incidencia amerita otra serie de reportajes.

XI

Pasaron los años. En mayo 18 de 1988, «La Prensa» sorprendió a sus lectores publicando una nueva versión del crimen que no se sabe si fue la finalmente aceptada por la familia Chamorro.

He aquí la transcripción de esa última versión:

-¿QUIEN MATO A PEDRO? UNA NUEVA VERSION

El diario «La República», en su edición del 9 de enero ha publicado esta nueva versión sobre el asesinato del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.

Después de barajarse también para «mártir» el nombre del Arzobispo de Managua, Miguel Obando y Bravo, el día 6 de julio de 1977 se decidió en Cuba el asesinato del doctor Pedro Joaquín Chamorro. En ese año el FSLN pasaba por los peores momentos de su historia y la oposición antisomocista tradicional no lograba superar su incapacidad. Se hacía necesario, según se consideró en La Habana, dar un golpe importante, demoledor, espectacular a la dictadura somocista, un golpe que conmoviera a la opinión pública internacional: un golpe capaz de orientar contra Somoza la «lógica del crimen» y de reactivar políticamente el descontento popular. Aunque faltan muchos elementos por investigar, como por ejemplo, quiénes fueron los autores materiales del magnicidio, ya se conocen que fueron seis las personas claves del plan homicida.

Ernesto Castillo Martínez, conocido como Tito Castillo, ex-ministro de Justicia del Gobierno Sandinista y actual embajador en Moscú; Carlos Horacio Vega Marenco, abogado; Juan Vidal, un español que llegó a Nicaragua dentro del programa de ayuda técnica para trabajar en el Instituto Tecnológico Nacional (INTECNA) de Granada; Antenor Ferrey, granadino, después del 19 de julio de 1979 fue el primer director general de PROCAMPO y es más conocido por su apoyado «Chop» que por su nombre; Danilo Aguirre Solís, que fue subdirector de LA PRENSA, actual subdirector de «El Nuevo Diario», miembro de la Seguridad del Estado y de la Asamblea Nacional, y un tal comandante «Raúl», que las últimas averiguaciones nos permiten considerar que se trata de Gerardo Arce Castaño, hermano de Bayardo Arce Castaño, miembro de la Dirección Nacional del FSLN.

El «operativo de reactivación política», o en otras palabras, el asesinato del doctor Pedro Joaquín Chamorro, fue dirigido desde Costa Rica por Tico Castillo, quien fue precisamente el que reclutó para el Frente Sandinista al doctor Carlos Horacio Vega Marenco, un hombre impulsivo, con graves inestabilidades emocionales, quizás debidas al trauma psíquico que sufrió cuando aún siendo niño mató a su padrastro con Gustavo Portocarrero, amigo del doctor Chamorro.

De conformidad con el plan del asesinato había que involucrar a Cornelio Hüeck, Pedro Ramos, Fausto Zelaya y otras altas personalidades del régimen somocista, naturalmente sin que se supiera, ni siquiera se sospechara, que el FSLN estaba detrás. Era indispensable hacerles creer en forma individual y confidencial –y sin proporcionar nombres–, que otros «altos somocistas formaban parte de la conjura.

En definitiva, se pretendía que varios jerarcas del somocismo se involucraran en el «operativo», financiándolo. Esta tarea de involucramiento fue encomendada por Tito Castillo al doctor Carlos Horacio Vega Marenco, quienes se reunían con frecuencia en La Cruz y Liberia. ¿Por qué Tito Castillo escogió al doctor Vega Marenco y por qué determinó que se tratara de involucrar primeramente a Cornelio Hüeck, Pedro Ramos y Fausto Zelaya? Estas preguntas tienen sus respuestas en los siguientes extremos:

1) Cornelio Hueck, en ese entonces presidente del Congreso Nacional y segundo hombre poderoso del régimen de Somoza; el doctor Pedro Ramos, cubano nacionalizado norteamericano residente en Nicaragua, amigo de Somoza, presidente y mayor accionista de PLASMAFERESIS S.A. –una compañía dedicada al comercio de sangre humana–, y Fausto Zelaya, presidente del INVI, habían sido blanco de constantes como gravísimas campañas acusatorias de hechos delictivos por parte de LA PRENSA.

2) El doctor Vega Marenco era abogado de Cornelio Hueck, de la empresa PLASMAFERESIS, S.A. y hombre de confianza del doctor Pedro Ramos.

3) El doctor Vega Marenco en su carácter de apoderado de Cornelio Hueck había acusado penalmente ante los tribunales de justicia al doctor Chamorro por los delitos de difamación, injurias y calumnias. El director de LA PRENSA sufrió cárcel por esta acusación.

Ahora bien, mientras el doctor Vega Marenco realizaba supuestamente la tarea encomendada, el español Juan Vidal, siguiendo instrucciones directas del comandante «Raúl», consiguió al HOMBRE que se comprometió por la suma de tresciento mil dólares a organizar la ejecución final del plan: el asesinato del doctor Chamorro. Aunque todavía existen algunas cosas importantes que aclarar, todo parece indicar que ese HOMBRE no es Silvio Peña Rivas. Esta circunstancia no excluye la posibilidad de que Silvio Peña haya participado de alguna manera, en esa ejecución final. Antenor Ferrey, (a) «Chop», era el «correo» entre el comandante «Raúl» y Tito Castillo.

A partir de los últimos días del mes de agosto de 1977 Tito Castillo suspendió sus contactos con el doctor Vega Marenco, a quien indicó que iba a ser contactado por Danilo Aguirre Solís. Este solamente tuvo una entrevista con el doctor Vega Marenco. La relación entre ambos fue a través de Antenor Ferrey.

Hasta la fecha se desconoce el resultado de la misión encomendada al doctor Vega Marenco, es más, no se sabe inclusive si la llevó a cabo; así como tampoco se conocen las informaciones que supuestamente habría proporcionado a Tito Castillo y posteriormente a Danilo Aguirre Solís. La verdad es que el FSLN hizo aportar, al fin y al cabo, los mencionados trescientos mil dólares.

En los primeros días de septiembre de 1977 Antenor Ferrey entregó al doctor Vega Marenco, en su oficina de Granada, un paquete que contenía la expresada suma. La entrega la hizo de parte de Danilo Aguirre, aunque ahora se sabe, por circunstancias que todavía no se pueden revelar, que quién entregó ese dinero a Ferrey fue el mentado comandante «Raúl». Pocos días después, el doctor Vega Marenco recibió la orden de entregar dicho paquete con una tarjeta del doctor Pedro Ramos, en las oficinas de PLASMAFERESIS S.A., al español Juan Vidal, con el que el doctor Vega no tenía amistad, pero sí lo conocía. Fue la primera vez que se dio cuenta que Juan Vidal formaba parte del «operativo». El español, en la entrega del paquete que contenía el señalado dinero, se hizo acompañar del HOMBRE de «contrato» como para confirmarle lo que necesitaban hacer creer, que el doctor Pedro Ramos y el «somocismo» estaban financiando el crimen. Juan Vidal era conocido por el HOMBRE de «contrato» como un argentino llamado Amancio Ibáñez.

El doctor Vega Marenco no volvió a ser contactado por nadie, en cambio Juan Vidal empezó a visitar con frecuencia la oficina del doctor Vega en Granada. Así transcurrieron más de dos meses hasta que a mediados de diciembre de 1977, Juan Vidal –al parecer ya muy amigo del doctor Vega –manifestó a éste que el FSLN había ordenado que ambos se trasladaran a Cuba, vía México.

El doctor Vega se negó a cumplir la orden, aparentemente Juan Vidal también. Ya tenían planeado un gran negocio. Los dos, con el doctor Hollman Ríos Montiel, habían convenido en hacer fuertes inversiones en explotaciones de maderas en las montañas del departamento de Río San Juan. El doctor Vega abandonaba su profesión. Hay una versión que está a punto de comprobarse o desmentirse, que señala que hubo un faltante de doscientos mil dólares en la entrega del «paquete».

El 3 de enero de 1978, en horas de la mañana, Juan Vidal, el Dr. Hollman Ríos Montiel y el doctor Vega salieron de Granada, navegando en el Gran Lago, rumbo a San Miguelito, un puerto lacustre del departamento de Río San Juan. El español piloteaba la pequeña lancha llamada «Laura». Fueron asesinados en pleno lago por un comando del FSLN. El 8 de enero, cinco días después, fueron encontrados los cadáveres, excepto el del español, en completo estado de putrefacción. La circunstancia de que no apareciera el cadáver de Juan Vidal ha causado innumerables conjeturas. Dos días después, el 10 de enero de 1978, el doctor Chamorro Cardenal era asesinado en Managua.

Un equipo de investigadores trabaja secretamente, desde hace varios años, para esclarecer el asesinato del doctor Chamorro. Hay muchísimos datos que tuvimos que omitir, no sólo por razones de espacio, sino porque aún no ha terminado la investigación. La tarea estará concluida a más tardar a mediados de este año e inmediatamente después saldrá publicado un libro en donde se relatará detallada y pormenorizadamente el plan sandinista que costó la vida al doctor Chamorro.

PD: ¿Por qué le dió cabida La Prensa a esta versión?

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