Leonel Argüello Yrigoyen, médico Epidemiólogo
El virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus, o sea afecta el tracto gastrointestinal, que causa diversas enfermedades leves que desaparecen solas, en casos raros, existen complicaciones graves. Es más común en niños menores de 10 años, aunque los adultos también pueden infectarse. Generalmente la aparición de una erupción ampollosa en las manos, los pies y la boca de un niño con fiebre baja hace sospechar el diagnóstico y de ahí deriva su nombre de enfermedad mano-pie-boca.
El virus se encuentra en la saliva, las secreciones nasales, en la baba, las heces y las ampollas de una persona infectada. Se transmite fácilmente a través del contacto cercano con personas infectadas, al tocar ampollas o superficies contaminadas o al ingerir alimentos o agua contaminados. Es más frecuente en lugares con mucha interacción, como escuelas o guarderías.
Puede contraerse la enfermedad al tener contacto con las gotitas que tienen partículas de virus después de que una persona enferma tosa, estornude o hable, cuando se toca a una persona infectada o tener otro contacto cercano, como besarse, abrazarse o compartir tazas, vasos o cubiertos, tocar la caca o pupú de una persona infectada, como cuando se cambian pañales, y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca. Y tocar objetos y superficies que tengan el virus, como las manijas de las puertas o los juguetes, y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca.
Las personas con la enfermedad de manos, pies y boca generalmente son más contagiosas durante la primera semana en la que están enfermas. Sin embargo, las personas pueden transmitir el virus a los demás aún durante días o semanas después de que los síntomas hayan desaparecido o incluso si no tienen ningún síntoma.
Inicia con fiebre, sin deseos de comer, goteo nasal, malestar general, dolor en articulaciones entre siete y 21 días, antes de que broten las ampollas o erupciones en las manos, los pies y la boca.
Aunque muchos casos de infección por Coxsackie son leves o incluso sin malestares, los síntomas más frecuentes incluyen, fiebre, dolor de garganta, malestar general, llagas dolorosas en la boca, erupciones en las manos, pies y boca (conocida como enfermedad mano-pie-boca). Causa erupciones con ampollas en las manos, los pies y la boca puede continuar contagiando la enfermedad hasta que las lesiones ampollosas de la piel desaparezcan.
En casos aislados, este virus puede causar infecciones más graves, como meningitis viral o inflamación de las capas que recubren el cerebro e inflamación del corazón (miocarditis), además baja las defensas, especialmente en menores de dos años o en las personas mayores, todo lo cual requiere atención médica inmediata.
No hay vacuna para el virus Coxsackie, pero puedes tomar medidas para reducir el riesgo de infección como, lavarse las manos con frecuencia y correctamente por lo alto del contagio, limpiar y desinfectar superficies y evitar el contacto cercano con personas infectadas.
Los niños que se sientan enfermos o tengan fiebre deben ser excluidos de la participación en grupo hasta que la fiebre haya desaparecido y hasta que el niño se sienta bien. También es importante lavarse las manos bien y tener cuidado con la práctica del cambio de pañales.
No existe un tratamiento específico para el virus Coxsackie. Los síntomas leves se manejan con descanso, hidratación y medicamentos para aliviar el dolor, picazón y la fiebre. Si aparecen síntomas más graves, es importante consultar a un médico.
Favor no olvidemos, la importancia de lavarnos bien las manos. Usa agua limpia para mojarte las manos, frota las manos con suficiente jabón para cubrir toda la superficie, lávate entre los dedos, debajo de las uñas y en el dorso de las manos por al menos 20 segundos, quítate todo el jabón y utiliza una toalla limpia o deja que se sequen al aire. Dedícales tiempo a tus hijos para que aprendan desde pequeños.
