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Henry Briceño | 22 agosto 2025

El mundo puso sus ojos y oídos en Nicaragua el 22 de agosto de 1978. Una matagalpina identificada con la ciudad universitaria, fusil en mano junto a Hugo Torres (qepd) quien había participado en la toma de la residencia de Chema Castillo el viernes 27 de diciembre del 74, estaba al frente de las negociaciones políticas. El Palacio Nacional había sido tomado por un Comando del auténtico sandinismo.

Más de 1.500 rehenes somocistas, Diputados y serviles temblando de miedo ante un Comando decidido a todo menos a rendirse. Luis Pallais Debayle, primo del dictador inútilmente trataba de esconder sorpresa y miedo. Nicaragua en las calles, al igual que hoy demandando la salida de Ortega, luchando por deshacerse del dictador Somoza. Al final llegó la alborada como está por llegar en esta ocasión.

La “Operación Chanchera” fue todo un éxito debido a la firme posición política del negociador. Nadie había identificado a los miembros del Comando. Al final Somoza se rindió y otorgó plata y permitió salida de las cárceles a muchos sandinistas algunos de ellos hoy convertidos en millonarios. Ya se sabe cómo y por qué.

Al abordar el Comando el bus del Colegio “Primero de Febrero”, en la Plaza de la República, rumbo al Aeropuerto “Las Mercedes” ya se sabía que el éxito de las negociaciones políticas que puso de rodillas al dictador Anastasio Somoza Debayle estuvo a cargo de una chavala. Dora María Téllez.

*Publicado originalmente en agosto 22 del 2018