El más reciente análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (CETCAM), titulado Perspectivas 186, advierte que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sostiene una “aparente estabilidad macroeconómica” basada en endeudamiento, represión y precariedad social, mientras replica “las prácticas del somocismo” y controla sectores clave de la economía para beneficio de su círculo familiar.
El estudio señala que la deuda externa de Nicaragua alcanzó los 15,886.7 millones de dólares a junio de 2025, equivalentes al 80.7% del PIB, con China emergiendo como uno de los principales acreedores.
A la par, el costo de la canasta básica (C$20,530 córdobas o $566) duplica con creces el salario mínimo promedio (C$8,930 córdobas o $243.82), una brecha que, según el informe, evidencia el deterioro del poder adquisitivo y el creciente costo social del modelo económico actual.
“Durante dieciocho años de ejercicio autoritario del poder, el régimen Ortega-Murillo ha reproducido las prácticas del somocismo, utiliza al Estado para beneficio de su grupo económico familiar y ha tomado el control de sectores clave de la economía nacional. Todo ello a un alto costo social para el resto de la sociedad nicaragüense, particularmente de los sectores más empobrecidos”, indica el documento, subrayando que esta “prosperidad” es insostenible.
Purgas municipales revelan redes de corrupción descontroladas
El boletín dedica un apartado a las “purgas generalizadas” en gobiernos locales, con casos documentados en Masaya y León, que según CETCAM, han dejado al descubierto redes de corrupción, nepotismo y malversación en todos los niveles del aparato estatal.
El análisis advierte que estos movimientos no responden a una lucha contra la corrupción, sino a castigos por “desobediencia” o pérdida de lealtad política, en el contexto de lo que define como un proceso de sucesión dinástica que busca consolidar el poder de Rosario Murillo.
“Los ‘castigos’ y purgas tienen que ver más con la ‘desobediencia’ de los implicados, evidenciando que se trata de prácticas viciadas instaladas sin autorización ni conocimiento del centro de poder. Estos cambios están sacudiendo toda la estructura de poder como parte de la sucesión dinástica y la creación de una estructura leal a Murillo”, detalla CETCAM.
Una economía endeudada y vulnerable
El informe advierte que el endeudamiento acelerado y las tensiones comerciales con Estados Unidos, sumadas a la alta informalidad laboral y a la dependencia de las remesas, colocan a Nicaragua en una situación de vulnerabilidad estructural.
En 2024, las remesas alcanzaron 5,243 millones de dólares (26.6% del PIB), pero CETCAM alerta que su crecimiento podría frenarse ante las nuevas políticas migratorias y el impuesto del 1% a las remesas que entrará en vigor en enero de 2026.
Además, las exportaciones a Estados Unidos, que representan más del 35% del total, enfrentan aranceles de hasta el 18%, lo que pone en riesgo sectores como el textil, la carne y el café.
El costo político de la represión
El informe vincula el deterioro económico con la ausencia de libertades políticas y de institucionalidad democrática.
Recuerda que desde la ocupación policial del Poder Judicial en 2023, Nicaragua vive un colapso del Estado de derecho que afecta la inversión y la confianza jurídica.
“Los regímenes que destruyen las libertades terminan restringiendo también el funcionamiento del mercado”, concluye CETCAM, al afirmar que la recuperación económica solo será posible dentro de un marco democrático que restablezca la institucionalidad y el Estado de derecho.
