La ratificación del acuerdo de cooperación militar entre Rusia y Nicaragua desató fuertes críticas desde la oposición, que advierte que el país está siendo convertido en una plataforma estratégica al servicio de Moscú, con implicaciones directas para la seguridad regional.
El Consejo de la Federación de Rusia ratificó este 29 de abril el acuerdo de cooperación militar firmado en septiembre de 2025 con el Ejército de Nicaragua, un paso que formaliza la ampliación de vínculos en materia de defensa entre ambos países.
El pacto contempla intercambio de información militar y de inteligencia, entrenamiento conjunto de tropas, cooperación en guerra electrónica y coordinación frente a amenazas globales, además de establecer mecanismos permanentes de trabajo y una vigencia prorrogable de manera indefinida.
Ante este escenario, el opositor Félix Maradiaga calificó el acuerdo como una decisión que trasciende la cooperación bilateral y representa un cambio en la posición geopolítica del país.
“Nicaragua se convierte, a partir de hoy, en una base militar rusa”, afirmó, al señalar que el alcance del acuerdo permite operaciones que van desde inteligencia hasta guerra cibernética y electrónica.
Maradiaga advirtió que el carácter amplio del pacto equivale a un “cheque en blanco” para Moscú, al incluir disposiciones que facilitan la presencia de personal ruso bajo condiciones especiales en territorio nicaragüense.
Según su análisis, el acuerdo se suma a la ya conocida cooperación en materia de inteligencia, lo que, en conjunto, configura una plataforma operativa en el istmo centroamericano.
SEÑALAMIENTOS AL RÉGIMEN
El opositor también cuestionó directamente al dictador Daniel Ortega y a Rosario Murillo, a quienes acusó de llevar al país a un alineamiento total con los intereses del Kremlin.
Indicó que Nicaragua ha respaldado posiciones internacionales de Rusia, como el reconocimiento de territorios ocupados en Ucrania, lo que, a su juicio, evidencia una subordinación política.
Además, sostuvo que esta decisión revive escenarios de confrontación geopolítica similares a los de la Guerra Fría, con posibles consecuencias para la estabilidad regional.
IMPACTO REGIONAL
Maradiaga advirtió que el acuerdo no solo afecta a Nicaragua, sino que tiene implicaciones para toda Centroamérica, al considerar que altera el equilibrio de seguridad establecido en la región.
En ese sentido, llamó a los gobiernos centroamericanos a revisar el pacto en el marco del Tratado de Seguridad Democrática y a organismos internacionales a pronunciarse sobre sus implicaciones.
El acuerdo también ha generado preocupación por su posible impacto en las relaciones con Estados Unidos y otros aliados occidentales, en un contexto de creciente tensión global.
Nicaragua es uno de los principales aliados de Rusia en América Latina. En los últimos años, ambos países han fortalecido sus relaciones en ámbitos militares, políticos y estratégicos.
