Bajo el argumento de “mejorar la eficiencia y reorganizar el Estado”, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reformó de manera acelerada la Ley 981 que regula la Empresa Nicaragüense de Importaciones y Exportaciones (ENIMEX), otorgando a su hijo Laureano Ortega Murillo el control de una de las entidades estratégicas para la administración de importaciones, exportaciones, empresas mixtas y acuerdos comerciales con socios internacionales.
La iniciativa, enviada el 17 de junio de 2026 por los co-dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo a la Asamblea Nacional y aprobada hoy jueves de forma inmediata por el sandinismo, sostiene en su exposición de motivos que los cambios responden a una “reorganización administrativa del Estado” basada en principios de “eficiencia, racionalidad del gasto público y optimización institucional”.
No obstante, la reforma modifica la estructura de mando de ENIMEX y coloca su máxima autoridad en una Junta Directiva integrada únicamente por tres funcionarios: el Asesor Presidencial para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional —cargo ocupado por Laureano Ortega Murillo, quien además la presidirá—, el presidente del Banco Central de Nicaragua y el ministro de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC).
Laureano tendrá la última palabra
La nueva legislación establece que la Junta podrá sesionar con la presencia de únicamente dos de sus tres miembros y que las resoluciones se aprobarán por mayoría simple.
En caso de empate, la Presidencia de la Junta tendrá doble voto, una disposición que otorga a Laureano Ortega un poder decisivo sobre las operaciones estratégicas de la empresa estatal.
La reforma incluso concede a la Junta Directiva facultades equivalentes a las de un “mandatario generalísimo”, una figura jurídica que le permite tomar decisiones de amplio alcance sobre la administración y los negocios de ENIMEX.
Entre sus atribuciones están aprobar el presupuesto de ingresos y egresos, revisar los estados financieros, establecer tarifas y márgenes de comercialización, adquirir o vender bienes inmuebles de cualquier monto y decidir sobre el destino de las utilidades que genere la empresa.
Además, tendrá la facultad de autorizar la creación de empresas de economía mixta, establecer asociaciones, alianzas estratégicas y suscribir contratos con personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, públicas o privadas.
Un vehículo clave para las relaciones económicas con China y Rusia
El control de ENIMEX adquiere especial relevancia porque la empresa maneja operaciones vinculadas a la importación de bienes estratégicos y productos provenientes de acuerdos de cooperación con regímenes aliados de Managua, principalmente China y Rusia.
Con la nueva estructura, Laureano Ortega fortalece su posición como principal operador económico y diplomático de la familia dictatorial frente a estos aliados, con la capacidad de participar directamente en la aprobación de negocios, asociaciones y proyectos comerciales de alto valor económico.
Menos controles y mayor concentración de poder
La reforma también elimina los artículos 7 y 17 de la Ley 981, disposiciones de la normativa original que establecían controles internos y regulaciones dentro de la estructura de la empresa.
Asimismo, ENIMEX queda bajo la rectoría sectorial del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, dentro de una reconfiguración institucional presentada por el régimen como una medida administrativa.
