google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Dictadura denuncia “colonialismo” mientras Nicaragua sigue sin libertades ni soberanía ciudadana

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo volvió a utilizar una tribuna internacional para denunciar el supuesto “yugo colonial” en América Latina, incluyendo a Puerto Rico y las Islas Malvinas, mientras dentro de Nicaragua mantiene una política de represión, destierros y eliminación de derechos fundamentales.

Durante la inauguración en Managua del ‘Seminario Regional del Caribe 2026 del Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas’, el co-canciller del régimen, Denis Moncada, afirmó que aún persisten territorios sometidos al “colonialismo” y respaldó causas como la independencia de Puerto Rico, las Islas Malvinas y la República Árabe Saharaui Democrática.

Nicaragua denuncia la persistencia del yugo colonial (…) mientras la mayoría de los países no autónomos se encuentran en América”, señaló Moncada.

El evento reunió delegaciones de más de 40 países y fue presentado por el régimen como una muestra de respaldo internacional a sus posiciones diplomáticas.

Sin embargo, el discurso abrió cuestionamientos sobre el doble rasero tanto del régimen nicaragüense como del propio sistema internacional, al celebrarse una conferencia sobre autodeterminación y descolonización en un país señalado por organismos de derechos humanos por perseguir opositores, encarcelar críticos, cerrar universidades, expulsar religiosos y despojar de nacionalidad a ciudadanos.

¿Descolonización o control absoluto?

El régimen ha insistido durante años en denunciar supuestas formas de dominación extranjera, mientras que Nicaragua vive una concentración extrema del poder político, judicial y militar bajo Ortega y Murillo.

Diversos informes internacionales han documentado restricciones a libertades civiles, cancelación de organizaciones sociales, confiscaciones y represión contra voces críticas desde las protestas de abril de 2018.

La contradicción resulta más visible cuando la dictadura defiende el derecho de otros pueblos a decidir su futuro, mientras miles de nicaragüenses han sido forzados al exilio o privados de participación política dentro de su propio país.

El papel de la ONU bajo escrutinio

La realización del encuentro del Comité Especial de Descolonización de la ONU en Managua también genera preguntas sobre la coherencia del sistema multilateral.

Pues, resulta contradictorio que una comisión enfocada en autodeterminación sesione en un país acusado de reprimir libertades fundamentales y limitar el pluralismo político.

La discusión revive cuestionamientos frecuentes hacia Naciones Unidas sobre la selección de sedes y aliados diplomáticos, especialmente cuando regímenes señalados por abusos buscan legitimidad internacional mediante eventos oficiales.