- Tras el entrampamiento de la Ley de Armonización Eléctrica, la mandataria costarricense desconvocó el proyecto lanzando duros epítetos contra las fracciones del PLN y el Frente Amplio.
- Diputadas de oposición rechazan los insultos, defienden el modelo solidario del ICE y advierten que el Ejecutivo recurre a la descalificación ante la falta de argumentos técnicos.
SAN JOSÉ, COSTA RICA – La relación entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa ha entrado en una fase de máxima hostilidad. En una de sus intervenciones más virulentas desde que asumió el cargo, la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, arremetió contra las bancadas de oposición tras el freno legislativo al proyecto de la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, tildando de “vagabundos y comunistas” a los legisladores que adversan la iniciativa gubernamental.
Acompañada por representantes de las cámaras empresariales, la mandataria anunció la desconvocatoria temporal del proyecto de las sesiones extraordinarias, luego de que quedara varado al requerir una mayoría calificada de 38 votos para su segundo debate.
Lejos de matizar el revés político, Fernández Delgado optó por elevar los decibelios de la confrontación ideológica, acusando directamente al Partido Liberación Nacional (PLN) y al Frente Amplio (FA) de complotar contra el desarrollo del país.
“Vamos a permitir que los comunistas, unidos en el Frente Amplio y Liberación Nacional (…) Lo único que le agradezco a Dios de esta discusión tan vergonzosa es que se quitaron la careta. Aquí lo que hay es una partida de comunistas”, aseveró la mandataria con vehemencia.
La jefa de Estado fue más allá y responsabilizó de manera directa a los diputados de oposición por la falta de oportunidades de empleo en las regiones periféricas del territorio nacional:
“Perdónenme la vehemencia, pero es que a mí me duele, me hierve la sangre de ver que no puedo generar el empleo que ocupa Puntarenas y Limón por estos vagabundos… Son las mentiras del Frente Amplio y la estafa política de Liberación Nacional, que por dicha ya hoy se declaró clarísimo y se declaró comunista”, sentenció, añadiendo que la postura de estas fracciones busca «llevar a Costa Rica a los apagones de Cuba o a lo que es, lamentablemente, Venezuela».
Oposición responde: «Populismo ante la carencia técnica»
La respuesta en el plenario legislativo no se hizo esperar, abanderada principalmente por las voces femeninas de las fracciones interpeladas, quienes asumieron la defensa de la institucionalidad y del modelo energético del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Las diputadas argumentaron que el proyecto del Ejecutivo, que pretende la creación del Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (Ecosen) en sustitución de las facultades del ICE, carece de sustento técnico y amenaza con desmantelar el principio de «solidaridad tarifaria», lo que encarecería los recibos de electricidad de los hogares más vulnerables y de las zonas rurales administradas por cooperativas.
Desde la bancada del Frente Amplio repudiaron los insultos presidenciales, señalando que la etiqueta de «comunistas» es un recurso gastado para evadir el debate de fondo sobre el riesgo de una privatización encubierta del mercado eléctrico mayorista.
Por su parte, la jefatura de fracción del PLN declinó profundizar en el fango de las ofensas personales, manifestando que reciben con agrado la desconvocatoria para revisar el texto con rigurosidad, pero aclarando que «no descenderán a discutir en los términos de ofensas planteados por la mandataria».
