El preso político y líder indígena Brooklyn Rivera fue sepultado de forma exprés en Managua la noche del domingo. Rivera murió el sábado 30 de mayo por complicaciones de salud luego de casi tres años de detención arbitraria en Nicaragua.
Rivera, de 73 años y cuya liberación exigía Estados Unidos, fue detenido por la policía el 29 se septiembre de 2023 en su casa del poblado caribeño de Bilwi. Amnistía Internacional lo consideraba un “preso de conciencia” de los co-dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el poder desde 2007.
La dictadura organizó un velatorio de pocas horas en el que participaron diputados de facto sandinistas y miembros de una iglesia evangélica. Rivera fue velado y sepultado sin la presencia de su familia en el cementerio privado Sierra de Paz, al sureste de Managua.
Desde el exilio la hija del dirigente, Tininiska Rivera, había solicitado al régimen que le permitiera regresar para despedirlo conforme a las tradiciones del pueblo miskitu.
También desmintió en un comunicado la versión oficial de que Rivera estuvo acompañado de parientes en sus últimos momentos de vida.
De hecho, según reportes locales, al menos cinco familiares y dos amigos cercanos de Rivera fueron detenidos por la dictadura, cuando intentaron reclamar el cuerpo del líder miskito.
Los detenidos son:
1- Westin Rivera (Hijo)
2- Alda López Bryan (Hermana)
3- Jordys Escobar Bryan (Sobrino)
4- Eritza Coleman (Esposa de Jordys)
5- Korny Valle Bushey (Sobrino)
6- Jorge Webster (Amigo)
7- Florencia Sarmiento (Asistente del hogar)
La Asociación Juvenil Indígena de la Moskitia (Ajim) sostuvo que “ningún pueblo debería despedir a sus líderes en las condiciones en que hoy despedimos a Brooklyn”.
Estados Unidos exigió el pasado viernes su liberación “incondicional” y tildó de “abominable la represión, violencia e inhumanidad de la dictadura” de Ortega y Murillo.
