El alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Michael Kozak, calificó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo como una “brutal y cleptocrática dinastía dictatorial” y aseguró que la situación de Nicaragua es “intolerable” para Estados Unidos, sus vecinos y el pueblo nicaragüense.
Las declaraciones fueron pronunciadas durante su comparecencia ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, en una audiencia dedicada a la Estrategia de Seguridad Nacional y la política estadounidense hacia América Latina.
Al abordar la situación nicaragüense, Kozak fue categórico:
“Nicaragua sufre bajo una brutal y cleptocrática dinastía dictatorial que reprime todas las facetas de la Iglesia Católica, así como a sus ciudadanos, y da refugio a adversarios de la seguridad de Estados Unidos. El statu quo en Nicaragua es intolerable para Estados Unidos, sus vecinos y el pueblo nicaragüense. Debe cambiar, y pronto.”
La afirmación constituye una de las condenas más directas expresadas por un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump contra el régimen de Ortega y Murillo.
Nicaragua, dentro de las prioridades de seguridad de Washington
En su testimonio, Kozak explicó que la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos sitúa al hemisferio occidental como una prioridad estratégica y señaló que uno de los objetivos centrales es impedir que actores considerados hostiles amplíen su influencia en la región.
El funcionario sostuvo que Washington busca frenar la presencia de regímenes y organizaciones que, según la política estadounidense, representan amenazas para la seguridad nacional.
En ese contexto, ubicó a Nicaragua junto con Cuba y Haití entre los principales focos de preocupación de la administración estadounidense.
Acusa al régimen de reprimir a la Iglesia y a la población
Kozak afirmó que el régimen sandinista mantiene una política sistemática de represión contra la población y contra la Iglesia Católica.
Además, sostuvo que Nicaragua alberga a adversarios de la seguridad estadounidense, un señalamiento que se suma a las reiteradas críticas de Washington sobre el fortalecimiento de las relaciones del Gobierno de Ortega con países como Rusia, China e Irán.
Aunque el funcionario no anunció nuevas medidas específicas contra Managua durante su intervención, insistió en que la situación actual “debe cambiar pronto”, dejando claro que Estados Unidos considera insostenible la permanencia del actual modelo político.
Balance de la política exterior estadounidense
Durante su comparecencia, Kozak presentó un balance de los primeros 17 meses de la política exterior de la administración Trump en América Latina.
Entre los resultados mencionó la reducción de los cruces irregulares en la frontera sur de Estados Unidos, el aumento de deportaciones, la ofensiva contra organizaciones criminales transnacionales catalogadas como grupos terroristas y la creación de mecanismos regionales para combatir el narcotráfico.
También destacó las acciones dirigidas a limitar la influencia de actores extrarregionales en América Latina mediante restricciones migratorias, acuerdos sobre minerales estratégicos y proyectos de infraestructura impulsados por empresas estadounidenses y de países aliados.
En relación con Venezuela, aseguró que Estados Unidos continuará apoyando el proceso de estabilización política y reiteró que deberán celebrarse elecciones democráticas.
Sobre Cuba, afirmó que el actual modelo político ya no es sostenible y pidió reformas económicas y políticas inmediatas.
Finalmente, al referirse nuevamente a Nicaragua, insistió en que el régimen de Ortega y Murillo representa una amenaza para la estabilidad regional y reiteró que el actual escenario es inaceptable para Washington.
Liberales Nicaragua respalda declaraciones de Kozak
Tras conocerse el testimonio, la organización Liberales Nicaragua emitió una nota de prensa en la que expresó su respaldo a las declaraciones del diplomático estadounidense.
La agrupación afirmó que las palabras de Kozak constituyen un mensaje “claro y directo” contra la dictadura sandinista y consideró que reflejan la posición del Gobierno de Estados Unidos frente a la situación del país.

Asimismo, sostuvo que este pronunciamiento no responde a gestiones de organizaciones opositoras, sino que representa una señal de que Washington considera inaceptables las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua y la consolidación de alianzas del régimen con países como China, Rusia e Irán.
En su comunicado, Liberales Nicaragua concluyó que las declaraciones del funcionario estadounidense fortalecen la expectativa de una transición democrática y reiteró su llamado a construir una nueva Nicaragua basada en la justicia, la libertad y el respeto a los derechos fundamentales.
