Un grupo de 18 congresistas estadounidenses le pidieron al Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, aplicar sanciones existentes a “las personas directamente responsables de la incautación y el cierre de la UCA y otras universidades nicaragüenses”.
En una carta enviada a Blinken el pasado 13 de octubre, los firmantes expresan su “profunda preocupación” por la toma de la Universidad Centroamericana (UCA) dirigida por los jesuitas, “y para sugerir acciones que creemos la Administración debería tomar en respuesta”.
“El cierre de la universidad es un duro golpe a la libertad de pensamiento, conciencia y religión en ese país. El 16 de agosto, el gobierno nicaragüense dio el paso final para transformar la UCA en una institución del Estado, tras calificarla, sin fundamento, de ‘centro de terrorismo’ y acusar administradores y educadores de ‘traicionar la confianza del pueblo nicaragüense’ y ‘transgredir contra el orden constitucional’”, señalaron.
FACILITAR “VISAS DE ESTUDIANTE” A EXALUMNOS DE LA UCA
Los congresistas afirman que “se necesitan acciones adicionales en respuesta a la incautación y cierre de la UCA”.
En ese sentido, solicitan a la administración de Joe Biden que “ponga a disposición recursos y recursos técnicos de asistencia para ampliar rápidamente la capacidad de las instituciones de educación superior en la región, al menos de manera temporal, y apoyar la inscripción de exalumnos de la UCA en estas instituciones”.
También instaron a “facilitar la provisión de visas de estudiante” a los exalumnos de la UCA que tengan la oportunidad de continuar sus estudios en Estados Unidos.
Los congresistas además dijeron que les preocupa “la seguridad y los medios de vida del personal docente y administrativo que han perdido la compensación y muchas de cuyas cuentas han sido congeladas”.
Por ello, “le instamos a que lo haga todo en su poder para rastrear su tratamiento y garantizar su bienestar”.
Agregaron que el Departamento de Estado debe “llevar a cabo un análisis exhaustivo de las bases de la legislación para la incautación y cierre de la UCA, para que la Administración esté preparada a cooperar y proporcionar apoyo técnico a eventuales desafíos de derechos humanos”.
“Lo alentamos a involucrar al Vaticano en los más altos niveles diplomáticos para identificar y coordinar acciones adicionales en respuesta a este doble ataque a la iglesia misma y a libertad académica en Nicaragua”, anotaron.
Los congresistas expresaron a Blinken que están “comprometidos a trabajar con usted para garantizar que un generación de jóvenes nicaragüenses no se ve privada de su derecho a la educación superior, debido a la comportamiento arbitrario de un gobierno despótico”.
