“La toma policial del Poder Judicial de Nicaragua, hoy se extendió a todos los departamentos del país”, informó este lunes 6 de noviembre el abogado nicaragüense y exfuncionario del Poder Judicial, Yader Morazán.
Desde octubre pasado, el régimen inició una purga en ese poder del Estado que según analistas está enmarcado en el proceso de toma del control de Rosario Murillo.
Magistrados, jueces y personal administrativo han sido destituidos, despedidos, interrogados e incluso apresados en una “operación limpieza” llevada a cabo por el comisionado en retiro Horacio Rocha, asesor de seguridad del dictador Daniel Ortega.
“El patrón es el mismo. La policía se toma por asalto los complejos judiciales, y en compañía de un magistrado de Tribunal de Apelaciones asignado, llaman al trabajador, le notifican su destitución en presencia de policías y les piden que entreguen sus celulares y contraseña”, contó Morazán en sus redes sociales.
Agregó que “hay ‘destituidos’ desde magistrados, jueces, secretarios y personal de apoyo… Todo sin proceso ordenado por la ley, y sin acuerdo legítimo firmado por el consejo de magistrados”.
Se conoce que varios complejos judiciales del país se encuentran tomados por la Policía Orteguista, entre estos las dependencias de Managua, Matagalpa, León, Masaya, Nueva Segovia, Bluefields, entre otros.
El abogado Morazán afirma que los despedidos sumarían más de 300 y que estos se van sin liquidación y otras prestaciones.
“La toma policial al Poder Judicial es más grave de lo que hemos dimensionado. A parte de las afectaciones individuales de personas que quedaron marcadas como non gratos por el FSLN y sociedad, tampoco se les ha permitido entregar documentos sensibles bajo su custodia que declaran derechos y dirimen tragedias humanas”, recalcó Morazán.
“¡Se imaginan cuantos juicios se encuentran en estado de sentencia que solo pueden ser realizadas por quienes presenciaron la evacuación de todas las pruebas, y que ahora deberán de ser repetidas por quienes asuman las vacantes. Es decir, cientos de víctimas que sufren cada vez que recuerdan su tragedia, deberán de volver a declarar! Sin sumar los términos por vencerse. ¡Esto está apenas que empieza!”, concluyó.
