El Mayor en retiro del Ejército de Nicaragua, Roberto Samcam, ofreció una visión detallada sobre las tensiones internas entre el dictador Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo, en relación a la tardanza en la publicación en La Gaceta, diario oficial de Nicaragua, de la reforma constitucional que dan una nueva ‘Constitución chamuca’.
Samcam señaló que, pese a que la reforma fue aprobada el pasado 30 de enero en la Asamblea Nacional, aún no ha sido firmada por Ortega, lo que ha impedido su publicación oficial.
Según Samcam, la falta de firma de Ortega no es un simple retraso administrativo, sino un reflejo de la “lucha sórdida” que se libra entre las dos cabezas del poder en Nicaragua.
“Esto es información, hay que entenderlo desde el punto de vista de una lucha sórdida entre las dos cabezas del poder, sórdida”, afirmó Samcam a La Mesa Redonda.
“Doce (ayer) días que ha pasado desde que se aprobó la reforma, y sabes quién no la ha firmado, Daniel, no la ha firmado, la publicación es otros 100 pesos, no la ha firmado por eso no se ha publicado (…) Qué te dice eso: ‘esto no va a ser como vos crees, porque aquí me dejas a mí en cero y yo no puedo mientras esté vivo ser apéndice tuyo, es al revés’”, agregó.
El exmilitar afirmó que desde antes de 2010, Ortega había prometido que Rosario Murillo sería la candidata presidencial en 2026.
“Ya se ha dicho hasta la saciedad, había un compromiso desde antes del 2010 de Daniel, de que en el 2026 la candidata iba a ser Rosario Murillo, en aquel entonces Daniel lo miraba lejano, del 2010 al 2026, ‘probablemente esta se mueren antes de llegar al 2026’, pero llegamos al 2024 y está vivita y coleando, y él perdiendo facultades”, comentó Samcam, sugiriendo que su salud se ha deteriorado considerablemente.
Para resolver la cuestión de la sucesión, Ortega habría ideado la figura de la copresidencia, un mecanismo para asegurar que tanto él como Murillo se mantuvieran en el poder.
“¿Qué es lo que hace Daniel para resolver el problema fundamental de la sucesión y de no quedarse en el aire, si Rosario Murillo asume la candidatura en el 2026?, saca de la chistera el tema de la copresidencia, con eso mata dos pájaros de un tiro, le cumple a medias, se queda él, se queda ella. Pero además resuelve el tema de la sucesión, dos pájaros de un tiro”, valoró el exmilitar.
“Hay una pugna, una lucha que es invisible, pero que es profunda y con decirte, anoche me escribían, me decían 11 días y el hombre (Daniel Ortega) no firma, y la doña (Rosario Murillo) está que se la llevan los diablos. Eso te da una idea de cómo está ese asunto y eso no va a terminar bien, eso sí te lo puedo asegurar”, afirmó Samcam.
Murillo busca el “poder total”
No obstante, Samcam aseguró que Rosario Murillo no está interesada en la copresidencia, ya que su objetivo es alcanzar el poder total.
“El problema ahora es que Rosario quiere el poder total y el poder total no pasa por la copresidencia, el poder total pasa por una presidenta y un anexo, un apéndice que sería el otro copresidente… Ahorita la correlación es el presidente y el apéndice, ella la presidenta; ella quiere invertir ese problema”, mencionó.
A juicio de Samcam, Murillo “está preparando todas las condiciones para cuando llegue la eventualidad de que ‘el presidente comandante Ortega pase al tránsito a la inmortalidad’; entonces ella quiere ir desminando desde ya, todo el camino que va a tener en un futuro, que ella considera no tan a mediano plazo, sino a corto plazo”.
La pugna por la sucesión se ha intensificado, con Murillo tomando medidas para asegurar su control total del poder con purgas en las diferentes instituciones estales; mientras Ortega intenta mantenerse relevante en la escena política, pese a los problemas de salud que enfrenta.
En ese sentido, Samcam también se refirió a las acciones de Rosario Murillo dentro del Poder Judicial, que, según él, está siendo desmantelado con el fin de limpiar la influencia de Lenin Cerna, quien ha sido un aliado cercano de Ortega.
A su juicio, este movimiento forma parte de una ofensiva más amplia de Murillo para eliminar a quienes considera “estorbos” en su camino hacia el poder absoluto. “Rosario viene en una ofensiva brutal en contra de todo lo que ella considera a ser estorbo”.
“Rosario está limpiando de todo, la influencia de Lenin Cerna en el Poder Judicial y ojo con ese con esa acción, porque ahorita son los alfiles, pero después va a ir a la torre”, auguró.
El Mayor en retiro también habló de las tensiones que han surgido dentro del círculo cercano a Ortega y Murillo, mencionando que Rosario Murillo ha desmantelado a figuras como Horacio Rocha, quien según Samcam, actuó como “el chivo expiatorio” de Ortega en la situación con el fallecido General en retiro Humberto Ortega.
“¿Vos crees que el teléfono con el que Humberto envía el audio famoso (a Confidencial) fue una decisión de Horacio, vos crees que tenga la capacidad de decidir ‘te dejo este teléfono porque son mi brother’? Eso fue una orientación del hermano de Humberto, de Daniel, porque quería estar en comunicación con él y el chivo expiatorio es Horacio”, contó.
Las reformas a la Constitución
Los orteguistas en la Asamblea Nacional de Nicaragua concluyeron el 30 de enero pasado la aprobación en segunda y definitiva legislatura de una reforma a la Constitución Política que transforma el Estado, elimina el balance de poderes, y establece una “copresidencia” entre Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Se reformaron 148 de los 198 artículos de la Carta Magna y derogaron otros 37, incluido el que prohibía la práctica de la tortura.
La reforma constitucional, que ha sido duramente criticada por la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos y opositores nicaragüenses, amplía de 5 a 6 años el período presidencial, establece la figura de “copresidenta”, que el Ejecutivo “coordine” los demás “órganos” del Estado, que dejan de llamarse poderes, y legaliza la apatridia.
La enmienda establece que la Presidencia se va a integrar por un copresidente y una copresidenta, que ejercerán sus funciones por un período de seis años, y podrán nombrar vicepresidentes sin ser elegidos por el voto popular.
