El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, expresó su preocupación por el incremento de la concentración de poder en Nicaragua tras la reciente reforma constitucional, y reclamó al régimen de Daniel Ortega que “vuelva al camino de la democracia”.
“En Nicaragua, la reciente reforma constitucional ha aumentado significativamente la concentración de poder en la Presidencia y ha desmantelado los mecanismos de control y equilibrio. Existe el riesgo de que se recorten aún más los derechos fundamentales, incluida la eliminación de la prohibición de la tortura. Insto a las autoridades nicaragüenses a que vuelvan a la senda democrática y a que entablen un diálogo constructivo y significativo con ese fin”, dijo Türk ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
La directora de la división global de operaciones de la oficina que dirige Türk, Maarit Kohonen, abundó más tarde sobre la situación en Nicaragua y subrayó que se ha creado “un clima de miedo que silencia toda voz independiente” mediante detenciones arbitrarias a políticos, líderes indígenas, figuras religiosas y periodistas.
“Según la sociedad civil al menos 47 personas, entre ellas 11 indígenas, siguen detenidas arbitrariamente, aunque es probable que la cifra real sea mayor”, destacó ante el Consejo, donde pidió la liberación inmediata de todos esos detenidos “y el fin de las desapariciones forzadas y los malos tratos”.
Kohonen también expresó la preocupación de la oficina de la ONU por la represión contra la Iglesia Católica y otros grupos religiosos, a través de métodos tales como expulsiones, prohibiciones de entrada al país, restricciones de ceremonias y confiscaciones de bienes.
La representante de la oficina manifestó preocupación por el “continuo aislamiento de Nicaragua de la comunidad internacional”, después de que la dictadura nicaragüense se haya retirado la semana pasada del mismo Consejo de Derechos Humanos y semanas antes expulsara a la representación del país de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“Reiteramos nuestro ofrecimiento de entablar un diálogo y de proporcionar capacitación en materia de derechos humanos y asesoramiento técnico a las autoridades nicaragüenses para que cumplan con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos”, concluyó.
*Con EFE
