El Mayor en retiro del Ejército de Nicaragua, Roberto Samcam, reaccionó con satisfacción al reciente informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua que, por primera vez acusa al Ejército de Nicaragua de hacer “uso excesivo y letal de la fuerza para reprimir manifestaciones y desmantelar barricadas, lo que provocó centenares de ejecuciones extrajudiciales y otras lesiones corporales graves”.
En su análisis, Samcam destacó la relevancia de este informe que aporta detalles fundamentales sobre la actuación del Ejército en la represión de las protestas civiles de 2018
“Qué es, –digamos– lo fundamental de este informe; que es no solo contundente, sino irrebatible. Primero, está basado en 1,500 entrevistas con gente que está dentro (de Nicaragua) y gente que está afuera; la gente que está dentro son los que informan de la famosa reunión del 20 de abril que nadie y empezando por este servidor se la sabía, es esa esa reunión en el Complejo del auditorio David René Tejada Peralta, dirigida por el jefe del Estado, mayor general Bayardo Rodríguez con todo el alto mando del Ejército y todos los oficiales, dice ‘el comandante el jefe supremo ha dado la orden de repeler un golpe de Estado’, eso para mí es un hallazgo importantísimo”, resaltó Samcam en referencia al dictador Daniel Ortega.
El informe detalla que el 20 de abril de 2018, dos días después de haber estallado la crisis, se celebró una reunión en la que participaron oficiales del Comando de Operaciones Especiales y de las Direcciones de Doctrina y Enseñanza, de Inteligencia y Contrainteligencia Militar, y de Personal y Cuadros, en la que se dijo que “el país se enfrentaba a un golpe de Estado orquestado por organizaciones sociales”.
El jefe de Estado Mayor del Ejército, mayor general Bayardo Rodríguez (aunque el informe solo menciona su cargo y no el nombre), leyó en esa reunión una “orden presidencial” en la que se instaba a los jefes de las distintas unidades militares a “neutralizar” a los implicados en las manifestaciones, de acuerdo con los expertos.
El informe del Grupo de Expertos asegura que, las Fuerzas Armadas, dirigidas desde 2010 por el exguerrillero Julio César Avilés, proporcionó armamento a la Policía y a grupos armados progubernamentales, llevó a cabo operaciones de inteligencia, y entrenó a personal civil, incluido sandinistas, jóvenes marginados y funcionarios públicos, para reprimir las manifestaciones.
Además, Samcam destacó otro hallazgo relevante del informe: la existencia de una estructura de inteligencia superior, el Comité Nacional de Inteligencia (CNI), que operó de forma clandestina.
Este comité, compuesto por menos de diez personas, fue responsable de coordinar las acciones represivas en el país, con figuras clave como Néstor Moncada Lau, Horacio Rocha (antes de ser defenestrado), y otros altos funcionarios del régimen.
“En menos de 10 personas tenés concentrado esa superestructura de inteligencia… toda esa estructura es coordinada por la por la DID (Dirección de Información para la Defensa)”, señaló el exmilitar.
Samcam aclaró que, aunque el CNI no tiene reconocimiento formal dentro de la ley nicaragüense, su existencia y actividades eran clave en la represión.
Otro punto importante, según Samcam, es el uso de tecnología avanzada de vigilancia, proporcionada por aliados como Rusia, China y Cuba. Estas tecnologías permitieron al régimen mantener un control autoritario y realizar una vigilancia electrónica sobre opositores, activistas y ciudadanos en general.
“Han copiado lo que los chinos utilizan en su territorio que es lo que se conoce como ‘tecno autoritarismo’; es decir, mantener un estado autoritario basado en elementos tecnológicos, yo te vigilo las redes sociales, yo te vigilo tus teléfonos”, explicó.
Samcam también hizo referencia al papel del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la represión. El informe revela cómo la estructura partidaria roja y negra estuvo involucrada activamente en las órdenes y la coordinación de la represión.
“Si vos te fijás en los gráficos, vas a ver que en todo el entramado que ellos logran dibujar y ahí se va derivando la cadena de mando en toda esta represión, vos ves que hay un símbolo que está omnipresente en todos y es la banderita roja y negra”, mencionó.
Samcam sugirió que este informe debería ser un punto de partida para exigir una mayor presión internacional contra el régimen.
“Eso para mí da pie a que se pueda exigir, hacer lobby en Europa, en Estados Unidos, en Canadá, en Reino Unido para que se declare como organización terrorista al FSLN. Señalándola como una estructura criminal; es decir desde la estructuras del FSLN se asesinó, se torturó, se violó y se mantuvo en prisiones clandestinas a nicaragüenses. Es una estructura criminal que, puede incluso compararse con cualquier cartel de los que están siendo ahora señalados incluyendo el Tren de Aragua”, concluyó Samcam.
