Amnistía Internacional denuncia “las tácticas del Estado para profundizar la represión” en Nicaragua

La organización Amnistía Internacional presentó este lunes su informe “Nicaragua: silencio a cualquier costo. Tácticas del estado para profundizar la represión en nicaragua”, en cual muestra evidencia y testimonios sobre la forma en la que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo “ha profundizado y perfeccionado su aparato represivo”, poniendo en práctica una serie de “tácticas sofisticadas para silenciar cualquier forma de crítica y demanda social, a cualquier costo”.

Entre los métodos de represión están las detenciones arbitrarias, la creación de cargos falsos y penas judiciales sin justificación, según el documento.

Entre los testimonios que recoge el informe está el de Jhon Cerna, un preso político que compartió una celda de cinco metros con otras 22 personas. “Para dormir acomodaban unas pocas colchonetas en el piso e improvisaban hamacas con las sábanas”, relata la investigación, que cita a personas cercanas al encarcelado.

“Una persona cercana a Jhon dijo a Amnistía Internacional que a él solo le permitían salir al patio a tomar aire durante 60 minutos cada dos semanas. La prisión les brinda raciones precarias y pequeñas de alimentos, que los que tienen recursos complementan con lo que sus seres queridos les facilitan en las visitas familiares y conyugales que tienen permitidas cada mes, o los paquetes que les dejan en las semanas intermedias. En la práctica, muchas de las familias no tienen suficientes recursos para pagar los viajes. Estas condiciones de detención violan una serie de estándares internacionales”, advierte el organismo.

“Durante casi tres años, el gobierno de Daniel Ortega ha mostrado una y otra vez que está dispuesto a cualquier cosa para evitar que los derechos humanos sean una realidad en Nicaragua. Es necesario poner un alto a las autoridades nicaragüenses que pisotean continuamente la dignidad de miles de víctimas de la represión”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“Las autoridades siguen utilizando al Poder Judicial como uno de los brazos represivos para encarcelar a activistas en procesos arbitrarios. A finales de noviembre de 2020, más de 100 personas continuaban tras las rejas de manera arbitraria”, alertó Amnistía Internacional.

Guevara Rosas advirtió que “la pesadilla continúa”, pues además de las detenciones arbitrarias y la manipulación del sistema judicial, está la aprobación de leyes que castigan a las organizaciones de la sociedad civil y anulan las posibilidades electorales de la oposición de cara a las elecciones previstas para el próximo año.

El organismo señaló que, desde 2018, el régimen “no ha dado tregua a ninguna forma de disidencia o crítica. Las autoridades se han dedicado a erradicar, a cualquier costo, el activismo y la defensa de los derechos humanos”.

“Conseguir justicia en Nicaragua parece imposible. La comunidad internacional debe dar pasos contundentes para detener la pesadilla en la que vive la población y tomar acciones que brinden total apoyo a todas las personas que mantienen su lucha por una Nicaragua libre de represión. No nos detendremos en nuestra labor de denuncia hasta que el gobierno nicaragüense rinda cuentas por sus acciones y ponga un alto a las violaciones de derechos humanos”, declaró Guevara Rosas.

Amnistía subrayó que Nicaragua es uno de los países que enfrenta “una de las peores crisis de derechos humanos en todo el hemisferio occidental, a un nivel preocupante”.

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