Analistas advierten las consecuencias de la salida de Nicaragua de la OEA

Los analistas políticos y economistas Enrique Sáenz y Francisco Larios hablaron este viernes en entrevista con La Mesa Redonda, de las consecuencias que traería consigo la salida de Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Hoy, el régimen de Daniel Ortega a través de la Cancillería informó a la OEA su “indeclinable decisión de denunciar la Carta de la OEA, conforme al artículo 143 que da inicio al retiro definitivo y renuncia de Nicaragua a esta organización” a la que calificó como un “instrumento de injerencia e intervención”.

El proceso de salida dura dos años, plazo en el cual Nicaragua debe cumplir con obligaciones que tenga pendientes con la OEA.

Larios, dijo que la salida de Nicaragua del sistema interamericano afectaría el acceso a préstamos de organismos multilaterales que el país necesita para financiar su presupuesto de proyectos, y aislaría aún más a la nación.

Esta renuncia y denuncia de Daniel Ortega en nombre del Estado de Nicaragua ha pertenecer en la OEA… para mí significa un retroceso más de la dictadura, una pérdida más de la dictadura. Ortega, Murillo y su clan y sus aliados no pueden esperar ganar con esta medida”, declaró Larios.

El economista destacó tres implicaciones con esta medida de Ortega:

Profundiza su aislamiento, en política, en esta lucha por el poder, o se suma o se resta; y esto resta definitivamente porque es un rechazo a una serie de gobiernos y a una institución multinacional”, indicó.

Tendrá consecuencias en cuanto la adquisición de fondos públicos o privados para sostener su gobierno. Si algún fondo privado pudiera adquirir en este momento –que lo dudo–, el riesgo país aumenta y es posible que esto bloquee dinero público internacional”, continuó.

El hecho de que Ortega le tira el libro en la cara a la Organización de Estados Americanos, pone un clavo más en el ataúd de las falsa opciones de diálogo y elecciones bajo Ortega, porque las hace todavía menos creíble”, agregó.

Para Larios, el rechazo de Ortega a “toda supervisión internacional, a toda legalidad internacional, a toda adherencia a organizaciones que están gobernadas por una carta de derechos humanos, indica que él no da paso atrás, que para él es el poder a costa de lo que sea”.

“LLORIQUEO DE ORTEGA”

Por su lado, Sáenz señaló que la denuncia de Ortega a la Carta de la OEA, con el fin de sacar a Nicaragua de la OEA es “un lloriqueo” de Ortega, que prefiere salir antes de ser expulsado de ese organismo.

Yo lo veo como los lloriqueos frente a una derrota política. Son los desplantes, son los lloriqueos, son las bravuconadas frente al reconocimiento de una derrota política. ¿Qué significa esto? Les dolió, les golpeó la resolución de la Asamblea General que declara ilegítimo el proceso”, afirmó.

“Es una derrota política que están reconociendo con sus lloriqueos. Es una reafirmación de una de las políticas oficiales, así como la corrupción es una política oficial, así como la mentira es una política oficial, también la hipocresía y la mentira es una política de Estado”, añadió Sáenz.

El también exdiputado, recordó que el 18 de julio de 2018 se adoptó la primera resolución de la OEA sobre Nicaragua a partir de la crisis de abril, “esa resolución abrió las puertas de Nicaragua a la participación del Consejo Permanente a contribuir a la salida de la crisis, ¿Y qué se van a encontrar? Que la delegación de Ortega en la OEA copatrocinó con Estados Unidos y otros países, que fue la que se adoptó en el marco de la OEA, y lo que señalaba era –entre otros asuntos—la participación de la OEA en el proceso político interno del país. Entonces hipócritas, porque ustedes señores de los lloriqueos copatrocinaron la resolución que abrió las puertas”, criticó.

Nosotros vimos las fotografías muy alegres cuando recibieron a Almagro, y entonces Almagro no era ‘intervencionista ni lacayo del imperio’, y después suscribieron más de algún acuerdo de colaboración con la Secretaría General. Uno de ellos incluso para mejorar el sistema electoral, entonces la OEA no era ‘intervencionista’ cuando le estaban abriendo las puertas directamente a que participara en el rediseño del sistema electoral”, destacó.

Como no pudieron evitar esta derrota política, pues ahora tiran los lloriqueos al cielo con una gran hipocresía porque ahí están los antecedentes”, zanjó.

Sáenz subrayó que la acción de Ortega en la OEA es una reacción tardía. “Yo los veo retrocediendo a la defensiva, reaccionando tarde y mal con palos de ciego. Resulta que hoy están reaccionando casi una semana después a una resolución que se adoptó el viernes, pero después del viernes han recibido otras andanadas de distintos lados, no han tenido la capacidad para reaccionar”, apuntó.

OEA DESCONOCIÓ FARSA ELECTORAL

La Asamblea General de la OEA desconoció el pasado 12 de noviembre la legitimidad de las elecciones en Nicaragua, con el apoyo de 25 de sus 34 miembros.

La OEA dijo en su resolución que las elecciones en Nicaragua “no fueron libres, justas, ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”, y advirtió que tomaría medidas sobre la base de su Carta Democrática, que incluyen la posible suspensión de Nicaragua del organismo.

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