La actual Asamblea Legislativa cerró sus sesiones ordinarias este martes de una forma que analistas califican como un «récord negativo» de ética parlamentaria. Por segundo día consecutivo, el ausentismo —principalmente de las bancadas oficialistas y sus aliados— impidió que el plenario sesionara por falta de quórum, dejando en el aire la votación para sancionar al diputado Fabricio Alvarado por presunto hostigamiento sexual.
Con más de una veintena de congresistas fuera del recinto, el Congreso 2022-2026 se despide bajo una lluvia de críticas por lo que la oposición denomina un «blindaje descarado» que empaña la transición de poderes.
Para el analista político Gustavo Araya, este cierre es el síntoma de una legislatura que priorizó la protección partidaria sobre el control político efectivo. Araya ha señalado que este precedente de «vacío deliberado» debilita la confianza ciudadana justo antes de que el nuevo Congreso asuma funciones este viernes 1 de mayo.
Por su parte, en una despedida cargada de reproches, la diputada Gloria Navas subrayó la fractura total entre las fuerzas que alguna vez apoyaron al Ejecutivo, dejando a la presidenta electa, Laura Fernández, ante el reto de reconstruir puentes con una oposición que ya no está dispuesta a perdonar el uso del ausentismo como herramienta de defensa política.
