Excomandante guerrillera y exdiputada denuncia el desmantelamiento del sandinismo por parte del orteguismo y exige justicia, memoria histórica y un verdadero cambio democrático en Nicaragua.
En una entrevista reveladora, Mónica Baltodano, excomandante guerrillera, historiadora y exdiputada nicaragüense, ofreció un análisis contundente sobre la situación política de Nicaragua, el legado traicionado de la revolución sandinista y la deriva autoritaria del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Baltodano no escatimó palabras al declarar que Ortega pasará a la historia como “uno de los dictadores más monstruosos”.
Durante la conversación, Baltodano expresó su profundo desencanto con la transformación del Frente Sandinista en un instrumento del poder personal de Ortega.
“Ortega enterró la revolución. Es el sepulturero del Frente Sandinista y pretende también ser el sepulturero del sandinismo”, afirmó.
Para ella, lo que vive actualmente Nicaragua no es una dictadura sandinista, sino una dictadura orteguista que ha distorsionado los ideales históricos de Sandino y Carlos Fonseca.
Errores y logros de la revolución
Baltodano también hizo una autocrítica honesta sobre los errores cometidos durante la revolución de los años 80, como la imposición del servicio militar obligatorio, la censura a la prensa, la incomprensión hacia los pueblos indígenas —especialmente el pueblo miskito—, y la confiscación de propiedades a opositores. Sin embargo, resaltó que muchos de estos errores estuvieron condicionados por la guerra impuesta por la contrarrevolución apoyada por Estados Unidos.
A pesar de ello, defendió los logros de la revolución: avances significativos en educación y salud, reconocimiento internacional por la campaña de alfabetización, mejora en la calidad de vida del campesinado mediante la reforma agraria, y el impulso de un modelo económico mixto con pluralismo político.
La “piñata” y la corrupción como punto de quiebre
La excomandante reconoció que el proceso de transición en los años 90 fue el punto de inflexión que marcó la degeneración del Frente Sandinista en el orteguismo.
Señaló que con las leyes 85 y 86 se creó una “burguesía rojinegra” que consolidó el poder económico del nuevo régimen.
“Eso fue el origen de las mutaciones que convirtieron al Frente en una maquinaria al servicio de intereses personales y familiares”, denunció.
Persecución y represión a los excompañeros
Baltodano también relató las represalias que el régimen ha tomado contra antiguos cuadros sandinistas que se han distanciado de Ortega. “Rosario Murillo y Ortega tienen una inquina particular contra quienes venimos del sandinismo”, dijo, recordando casos como el de Dora María Téllez y la muerte de Hugo Torres en prisión.
Ella misma ha sido víctima de la represión: junto con su esposo e hija fue desnacionalizada, despojada de su pensión y de sus bienes, y actualmente vive en el exilio.
Una crítica al fanatismo político
Reflexionando sobre su apoyo inicial a Ortega, Baltodano reconoció errores personales como su reacción inicial ante la denuncia de abuso sexual hecha por Zoilamérica Narváez.
“En ese momento no quise creerla. Fue un error por estar atrapada en una lealtad irracional hacia el liderazgo”, confesó. Hoy considera que esa denuncia fue clave para abrir los ojos ante los verdaderos peligros del retorno de Ortega al poder.
Una sucesión dinástica en duda
Ante la posibilidad de una sucesión dinástica en Nicaragua, Baltodano se mostró escéptica: “Creo que lo intentan, pero las condiciones del país y del mundo no lo permitirán”.
Enfatizó la necesidad urgente de unidad, justicia social y compromiso democrático real para evitar que la historia vuelva a repetirse con nuevos líderes autoritarios.
Un llamado a la justicia y a la memoria
Mónica Baltodano concluyó haciendo un llamado a construir una Nicaragua verdaderamente democrática, donde se combinen la libertad política con la justicia social.
“Tenemos la obligación de hacer un cambio de verdad. No solo más libertades, sino más justicia social”, sentenció.
Esta entrevista se convierte en un testimonio clave para la memoria histórica del país, aportando una voz crítica, valiente y comprometida con los ideales que originalmente inspiraron a miles de nicaragüenses a luchar contra la dictadura somocista, y que hoy se enfrentan a una nueva forma de opresión.
*Entrevista realizada por el periodista Houston Castillo para la plataforma informativa Realidades
