SAN JOSÉ, COSTA RICA.— En una profunda y reveladora entrevista concedida al programa La Mesa Redonda, el reconocido historiador, docente universitario y exembajador costarricense, Vladimir de la Cruz, lanzó una contundente advertencia sobre el rumbo que lleva la humanidad bajo el imperio de los algoritmos y la Inteligencia Artificial (IA).
Tomando como eje el reciente lanzamiento de la Encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, el profesor de la Cruz analizó el significado histórico y geopolítico de este pronunciamiento del Vaticano, calificándolo no como un simple texto doctrinario religioso, sino como una «brújula moral y política indispensable ante la mayor transición que ha vivido la especie humana».
Un paralelismo histórico: De la máquina de vapor al algoritmo
Durante el diálogo, De la Cruz estableció un riguroso paralelismo entre el contexto actual y el año 1891, cuando el Papa León XIII publicó la histórica encíclica Rerum novarum para defender a la clase obrera de la explotación industrial. Sin embargo, el analista marcó una diferencia crítica e inquietante respecto a la revolución del siglo XIX:
«En la Revolución Industrial, la máquina sustituyó la fuerza física del hombre, pero potenció su capacidad de producción. Hoy, la Inteligencia Artificial busca sustituir la capacidad pensante, el discernimiento y el corazón del ser humano. Estamos ante un extravío humanista donde la eficiencia económica pretende arrebatarle al individuo su propia naturaleza», apuntó el historiador.
La erosión de la soberanía estatal frente a las transnacionales
Uno de los puntos más agudos del análisis de Vladimir de la Cruz en La Mesa Redonda giró en torno a la metamorfosis del poder global. El politólogo destacó la advertencia del Vaticano sobre cómo la innovación tecnológica ya no pertenece al dominio público ni es impulsada por los Estados, sino por un puñado de corporaciones privadas transnacionales radicadas en Silicon Valley y otras potencias.
Para el experto, esta concentración asimétrica de recursos genera un vacío democrático sin precedentes:
«Estas corporaciones manejan presupuestos superiores al Producto Interno Bruto de decenas de naciones juntas. No responden a constituciones, no pasan por controles parlamentarios y dictan las reglas del juego social a través de algoritmos opacos. Esto vacía de contenido la soberanía de los Estados y debilita severamente los procesos democráticos, volviendo a los gobiernos meros espectadores de una nueva Torre de Babel digital», sentenció.
El impacto en la verdad y la precarización laboral
De la Cruz coincidió con las alertas del Papa León XIV sobre los efectos colaterales de la automatización desbocada en dos pilares de la convivencia civil: la información y el trabajo.
Advirtió que las herramientas de IA aplicadas a las redes sociales operan bajo la lógica de la polarización, diluyendo deliberadamente las fronteras entre los hechos y la ficción para manipular corrientes de opinión pública, lo que facilita el surgimiento de discursos autoritarios.
Respecto al mercado laboral, el analista señaló que la sustitución caótica de mano de obra en aras de maximizar las ganancias corporativas ya está empujando las estructuras laborales hacia una alarmante precarización técnica, donde las legislaciones locales se muestran totalmente obsoletas para proteger al trabajador.
Hacia una resistencia humanista
Al cierre de su intervención el profesor de la Cruz instó a las universidades, los parlamentos y a las sociedades civiles a no asumir la tecnología como un destino inevitable o neutral, sino a ejercer un «sano realismo» y una «corresponsabilidad urgente».
«El desafío ya no es técnico, es ético y profundamente político. La eficiencia no puede cotizar por encima de la dignidad de las personas», concluyó el académico, invitando a estudiar a fondo los criterios reguladores propuestos desde el humanismo para frenar lo que denominó «el desarraigo de la identidad humana».
La entrevista completa del periodista Sergio Marín Cornavaca con el profesor Vladimir de la Cruz puede ser vista de manera íntegra a través del canal oficial de YouTube de La Mesa Redonda.
