La administración del presidente Donald Trump revocó la visa diplomática de Xaviera Jessurun, hasta ahora jefa de Gabinete del secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, una decisión sin precedentes que profundiza las tensiones entre Washington y la máxima autoridad del organismo hemisférico.
Según reveló el medio Infobae, Jessurun es investigada por la justicia de Surinam por presuntos delitos de corrupción, fraude y lavado de dinero relacionados con su participación en una comisión encargada de analizar la privatización de la aerolínea estatal de ese país.
La exfuncionaria fue imputada formalmente el 2 de febrero de 2025, tras lo cual el Gobierno de Surinam le retiró su pasaporte diplomático. Sin embargo, meses después fue nombrada por Ramdin como jefa de Gabinete en la OEA, pese a las investigaciones judiciales que enfrentaba en su país de origen.

Choque entre Washington y la Secretaría General
La designación de Jessurun generó cuestionamientos dentro de la OEA y especialmente por parte de Estados Unidos, principal contribuyente financiero del organismo.
El embajador estadounidense ante la OEA, Lee Rizzuto, expresó preocupación por el nombramiento y sostuvo conversaciones directas con Ramdin para abordar el tema. Sin embargo, las diferencias escalaron después de que circulara un memorando interno que acusaba al secretario general de favorecer políticamente a su colaboradora más cercana.
El documento, titulado “¿Diplomacia o Dinastía? La Crisis de Credibilidad en la OEA”, cuestionaba tanto la experiencia profesional de Jessurun como la decisión de mantenerla en un cargo de alta responsabilidad pese a las investigaciones abiertas en Surinam.
Además, el memorando denunciaba un significativo incremento salarial asociado a su ascenso y advertía sobre un supuesto deterioro de la credibilidad institucional del organismo.

Departamento de Estado intervino
De acuerdo con la publicación, tras una reunión entre Ramdin y Rizzuto, el diplomático estadounidense trasladó sus preocupaciones al Departamento de Estado.
Posteriormente, el secretario de Estado, Marco Rubio, habría decidido revocar la visa diplomática de Jessurun, medida que obligó a la funcionaria a presentar su renuncia.
La Secretaría General de la OEA confirmó posteriormente que, tras recibir una nota diplomática de Estados Unidos, el caso fue revisado internamente y Jessurun decidió abandonar el cargo “en el mejor interés de la Organización”.
Renuncia para cerrar la controversia
En una declaración difundida por el entorno de Ramdin, la OEA indicó que la dimisión busca dar por concluido el asunto y permitir que la organización continúe concentrada en los preparativos de la próxima Asamblea General que se celebrará en Panamá.
No obstante, la controversia ha dejado expuestas las tensiones existentes entre Washington y la actual administración de la OEA.
Según el reporte de Infobae, varios embajadores acreditados ante el organismo consideran que Ramdin minimizó la gravedad de las acusaciones que enfrentaba su colaboradora y cuestionan la transparencia del proceso que condujo a su nombramiento.
La cancelación de una visa diplomática a una funcionaria de tan alto nivel dentro de la OEA constituye un hecho inusual en la historia reciente del organismo.
