Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán volvieron a intensificarse este jueves con nuevos ataques cruzados, en una escalada que coincide con el entierro del líder supremo iraní, Ali Jamenei, y que vuelve a poner en riesgo la estabilidad de Oriente Medio, pese al protocolo de entendimiento firmado entre ambos países el pasado 17 de junio.
Según autoridades iraníes, bombardeos estadounidenses alcanzaron el perímetro de la planta nuclear civil de Bushehr y otras infraestructuras, dejando al menos 17 personas fallecidas.
Teherán calificó los ataques como un “crimen de guerra flagrante” y acusó a Washington de atacar instalaciones civiles, incluidos puentes ferroviarios.
De acuerdo con responsables militares estadounidenses, la ofensiva alcanzó cerca de 90 objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y centros de almacenamiento de drones.
Irán responde con ataques contra aliados de Washington
Como respuesta, Irán anunció la reanudación de ataques contra activos estadounidenses en Kuwait, Baréin y Catar. Además, el ejército jordano informó que interceptó ocho misiles lanzados desde territorio iraní que sobrevolaban su espacio aéreo.
El ejército iraní aseguró haber atacado con drones un sistema antimisiles Patriot en Kuwait, un sistema de alerta temprana en Catar y depósitos de combustible en Baréin, dentro de una ofensiva dirigida contra bases militares de Estados Unidos en la región.
Sin embargo, un alto funcionario del Departamento de Defensa estadounidense afirmó que los misiles y drones iraníes no provocaron daños significativos ni dejaron militares estadounidenses heridos.
Crece la presión sobre el estrecho de Ormuz
En medio de la escalada militar, Teherán también elevó la tensión económica al anunciar su intención de cobrar peajes a las embarcaciones que crucen el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el transporte mundial de petróleo.
La medida representa un cambio en la postura iraní y surge tras los ataques israelíes y estadounidenses registrados el pasado 28 de febrero, considerados el detonante del conflicto actual.
Funeral de Jamenei en medio de la guerra

Los nuevos enfrentamientos ocurrieron mientras Irán realizaba el entierro del ayatolá Ali Jamenei en su ciudad natal de Mashhad, tras seis días de ceremonias fúnebres.
Miles de personas vestidas de negro acudieron al sepelio portando pancartas con mensajes de venganza y consignas contra Estados Unidos e Israel.
El funeral también fue seguido de cerca por la expectativa sobre la aparición pública de Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo y señalado como su sucesor, aunque hasta el momento no ha participado en actos públicos.
Las autoridades iraníes incluso dispusieron un avión de combate para escoltar la aeronave que trasladó el féretro hasta Mashhad, reflejando el elevado nivel de tensión en materia de seguridad.
Trump deja abierta la puerta al diálogo
Tras participar en la cumbre de la OTAN en Turquía, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que el alto al fuego con Irán “está terminado”, aunque afirmó que todavía existe la posibilidad de retomar negociaciones diplomáticas.
Por razones de seguridad, Trump abandonó Turquía a bordo del antiguo Air Force One, en lugar del nuevo avión presidencial donado por Catar, una decisión que diversos medios estadounidenses vincularon al actual contexto de alta tensión en Oriente Medio.
