El historiador y exdiplomático costarricense Vladimir de la Cruz, compartió su perspectiva sobre la crisis política y social que atraviesa Venezuela en la actualidad, abordando los desafíos que enfrenta el país y las expectativas que se proyectan a tres días de la toma de posesión presidencial.
En una entrevista con La Mesa Redonda, de la Cruz destacó los elementos clave que marcan la coyuntura venezolana, incluidos el secuestro del yerno del presidente electo Edmundo González, las tensiones dentro del Ejército y las disputas sobre la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro.
Para el historiador, el secuestro de Rafael Tudares, yerno de González, es una muestra palpable de la violencia institucional que se vive en Venezuela y podría interpretarse como un mensaje del régimen de Maduro al presidente electo, quien tiene la intención de asumir la presidencia el próximo 10 de enero.
“La situación de Venezuela hoy, es indudablemente muy compleja, muy tensa, es dramática. El secuestro del yerno de Edmundo González que sucedió hoy es una muestra de la violencia institucional que existe en Venezuela, y es de alguna manera un anuncio a Edmundo González por parte del gobierno de Maduro, de que no llegue a Venezuela… También podría significar un aviso de que a Edmundo González le podría pasar algo similar”, afirmó de la Cruz.
El historiador resaltó la falta de garantías jurídicas en el país, mencionando la inexistencia de procedimientos legales adecuados como el habeas corpus para garantizar la seguridad de los detenidos. Este vacío en el sistema judicial venezolano, según de la Cruz, es un reflejo del autoritarismo del régimen y la falta de independencia entre los poderes del Estado.
Sobre la situación política, de la Cruz enfatizó que la legitimidad de Nicolás Maduro está siendo cuestionada por un proceso electoral plagado de irregularidades.
“La presidencia de Venezuela está legítimamente ganada por Edmundo González en el proceso electoral del 28 de julio, lo que se demuestra con casi el 80% de las actas que ellos han podido publicar, y que el gobierno no ha podido desmentir”, aseveró.
Para el historiador, la Asamblea Nacional y la Corte Suprema, ambas alineadas con al chavismo, han contribuido a la falta de legitimidad del sistema electoral y judicial venezolano.
El 10 de enero, fecha en la que se llevará a cabo la juramentación presidencial en Venezuela, se perfila como un día decisivo. De la Cruz ve este momento como una potencial oportunidad para Edmundo González de tomar posesión frente a la Asamblea Nacional, pese a la resistencia del régimen.
Asegura que, si bien el camino está lleno de obstáculos, las posibilidades de que la Asamblea reconozca a González como presidente legítimo son viables, dada la magnitud del apoyo popular reflejado en los resultados electorales del 28 de julio de 2024.
El exdiplomático también señaló la creciente movilización popular en apoyo a González, lo que podría generar un cambio en el apoyo de las Fuerzas Armadas.
“Lo que viene ahora es la parte más importante, las marchas, la movilización popular que se está convocando para que el 9, la víspera de la instalación de la Asamblea Nacional y el reconocimiento de próximo presidente de Venezuela… Si esas marchas son multitudinarias, si esas marchas son sostenidas en toda la República de Venezuela, yo estoy seguro que el Ejército puede tener un cambio en el apoyo que está dando porque finalmente pueden acudir a señalar su responsabilidad de respetar la Constitución y respetar los resultados electorales”, opinó de la Cruz.
Sin embargo, también advirtió que el Ejército sigue siendo un factor clave en la estabilidad del régimen, y destacó que el control de las fuerzas armadas es fundamental para Maduro.
Uno de los aspectos más preocupantes, según De la Cruz, es la relación entre el régimen de Maduro y figuras clave dentro de las Fuerzas Armadas, como Diosdado Cabello, quien ha jugado un papel central en el aparato del Estado.
De la Cruz planteó que Cabello y otros líderes militares, implicados en negocios ilegales, podrían ser clave en la eventual ruptura del régimen. No obstante, reconoció que este escenario está lejos de ser claro y las dinámicas internas del poder continúan siendo complejas.
En cuanto a la postura de la comunidad internacional, de la Cruz destacó el creciente apoyo hacia Edmundo González, con reconocimiento de países como Estados Unidos, Argentina y Chile. Sin embargo, también apuntó a la distancia tomada por Brasil y el apoyo de los regímenes de Cuba y Nicaragua, que continúan respaldando a Maduro.
De cara al futuro inmediato, el historiador advirtió que el 10 de enero será un día clave en la lucha por el poder en Venezuela, pero que los eventos como las marchas y protestas del 9 de enero podrían ser determinantes para lo que suceda en los días siguientes.
Las marchas y la resistencia popular jugarán un papel crucial en este proceso, y el resultado de esta movilización será fundamental para determinar la dirección que tomará el país en el futuro cercano.
De la Cruz subraya que Venezuela está en una encrucijada, donde la lucha por la legitimidad, el respeto al voto popular y la posibilidad de un cambio profundo dependen de las acciones del pueblo, las Fuerzas Armadas y la comunidad internacional.
